Energía

La justicia de EE. UU. autoriza a Ørsted a reanudar su proyecto eólico marino en Rhode Island

Un juez federal ha permitido a la energética danesa Ørsted retomar las obras del proyecto eólico marino Revolution Wind, paralizado por la administración Trump en diciembre. La decisión supone un nuevo revés judicial para la política estadounidense contraria a la expansión de la eólica marina en aguas federales.

Un fallo clave para la eólica marina

Un juez federal de Estados Unidos ha dado luz verde a la reanudación del proyecto eólico marino Revolution Wind, desarrollado por la compañía danesa Ørsted frente a la costa de Rhode Island. La iniciativa había sido detenida el mes pasado por la administración del presidente Donald Trump, junto con otros cuatro proyectos, alegando motivos de seguridad nacional.

La resolución, firmada por el juez del distrito Royce Lamberth, permite al promotor retomar los trabajos de forma inmediata y representa la segunda ocasión en apenas cuatro meses en la que Ørsted obtiene una orden judicial para bloquear una paralización gubernamental del mismo proyecto.

El origen del conflicto

La suspensión de Revolution Wind se enmarca en una decisión más amplia del Departamento del Interior de Estados Unidos, que el pasado 22 de diciembre detuvo cinco arrendamientos de energía eólica marina. El argumento oficial fue la existencia de posibles riesgos para la seguridad nacional relacionados con interferencias en sistemas de radar.

Sin embargo, los desarrolladores y varios estados han recurrido la medida, al considerar que vulnera la legislación federal sobre procedimientos administrativos y debido proceso. En el caso de Revolution Wind, el juez Lamberth concluyó que la paralización causaría un daño irreparable al proyecto si no se concedía una medida cautelar.

Dudas sobre la justificación gubernamental

Durante la vista judicial, los abogados del Gobierno defendieron que la pausa estaba respaldada por nueva información clasificada proporcionada por el Departamento de Defensa en noviembre. El magistrado rechazó este planteamiento y cuestionó el impacto económico de detener unas obras con un coste estimado de más de un millón de dólares diarios.

El juez también expresó su preocupación por las declaraciones públicas del secretario del Interior, Doug Burgum, quien había criticado la energía eólica marina por considerarla costosa, poco fiable y perjudicial para la vida oceánica, argumentos que no estaban directamente vinculados a la seguridad nacional.

Un proyecto avanzado y estratégico

Revolution Wind, con una inversión aproximada de 5.000 millones de dólares, se encuentra completado en torno al 87 % y está previsto que comience a generar electricidad a lo largo de este año. Ørsted ha señalado que retomará las obras lo antes posible mientras continúa el proceso judicial para lograr una solución definitiva con la administración estadounidense.

El proyecto se desarrolla a través de Revolution Wind LLC, una empresa conjunta participada al 50 % por Ørsted y Skyborn Renewables, filial de Global Infrastructure Partners. Paralelamente, la compañía danesa mantiene otros litigios abiertos, como el relativo a Sunrise Wind, frente a la costa de Nueva York.

Un contexto de incertidumbre regulatoria

La decisión judicial se produce en un entorno de elevada incertidumbre para el sector eólico marino en Estados Unidos. Bajo la actual administración, los promotores han afrontado retrasos recurrentes y revisiones regulatorias que han puesto en riesgo proyectos multimillonarios ya avanzados.

El fallo a favor de Ørsted refuerza la posición de los desarrolladores y anticipa nuevas batallas legales en torno al futuro de la energía eólica marina en el país, especialmente en un momento clave para la transición energética y la seguridad del suministro eléctrico.


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