El euro digital avanza en la Unión Europea con un modelo híbrido que permitirá pagos tanto conectados a Internet como sin conexión, reforzando la resiliencia del sistema y la soberanía monetaria del bloque.
El sector financiero italiano respalda la iniciativa del BCE como símbolo de soberanía digital europea, aunque reclama una inversión escalonada debido al impacto económico para las entidades. El proyecto prevé una fase piloto en 2027 y su posible lanzamiento en 2029, sujeto a la aprobación legislativa de la UE.
Ante la perspectiva de un posible euro digital, el Banco Central Europeo (BCE) considera necesario medir exhaustivamente su impacto en el sistema bancario de la eurozona antes de tomar cualquier decisión definitiva. Margarita Delgado, vicegobernadora del Banco de España y miembro del consejo de supervisión del BCE, subrayó la importancia de evaluar las implicaciones que un euro digital podría tener en la estabilidad y rentabilidad del sector financiero.