Las grandes tecnológicas refuerzan su apuesta por la inteligencia artificial. Nvidia, Microsoft y Amazon mantienen conversaciones para invertir conjuntamente hasta 60.000 millones de dólares en OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, en una de las posibles rondas de financiación más ambiciosas del sector, según informó The Information.
La compañía surcoreana comenzará el próximo mes la fabricación de su memoria de alto ancho de banda de nueva generación para clientes clave de inteligencia artificial. El movimiento busca recortar distancias frente a SK Hynix en un mercado estratégico para la industria de los chips.
La startup estadounidense OpenEvidence ha cerrado una nueva ronda de financiación que eleva su valoración a 12.000 millones de dólares, en un contexto de creciente adopción de inteligencia artificial en el ámbito clínico. La operación refuerza el interés inversor por soluciones de IA aplicadas directamente a la toma de decisiones médicas.
Las tensiones tecnológicas entre Estados Unidos y China vuelven a situarse en primer plano tras la decisión de las autoridades chinas de bloquear la entrada en el país del chip de inteligencia artificial H200 de Nvidia. La medida ha tenido un impacto inmediato en la cadena de suministro, provocando la paralización de la producción por parte de varios proveedores de componentes y sembrando incertidumbre sobre el futuro de uno de los procesadores de IA más avanzados del mercado.
Fabricantes de chips, proveedores tecnológicos y marcas de automoción refuerzan sus colaboraciones para impulsar la conducción autónoma tras años de retrasos y proyectos fallidos. La inteligencia artificial emerge como un factor clave para reducir costes y acelerar el desarrollo, aunque persisten dudas sobre la viabilidad comercial a gran escala.
Las autoridades reguladoras estadounidenses han dado luz verde a la inversión estratégica de Nvidia en Intel, una operación que refuerza la industria de semiconductores de Estados Unidos y que podría alterar el equilibrio competitivo del sector a nivel global.
La compañía estrena un procesador propio para sistemas avanzados de conducción y entra de lleno en la carrera por la autonomía. El nuevo paquete Autonomy+ llega con un precio muy inferior al de Tesla, buscando ampliar la adopción entre sus clientes.
Beijing estudia imponer controles propios que reduzcan la disponibilidad de hardware avanzado, incluso después del permiso concedido por la administración Trump.
La compañía asegura que su última generación de servidores multiplica por diez la velocidad de modelos como Kimi K2 de Moonshot AI y otros sistemas basados en mezcla de expertos, reforzando su posición en la fase de despliegue de la IA.
La compañía, creadora del chatbot Claude y una de las grandes rivales de OpenAI, aborda los preparativos preliminares para un posible debut bursátil.
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