
Japón ha lanzado con éxito MMX, una misión que pretende recoger muestras de Fobos, la mayor de las dos lunas de Marte, y traerlas a la Tierra en 2031. La sonda despegó desde Tanegashima a bordo de un cohete H3 a las 04:41 del 20 de octubre en Japón, las 21:41 del lunes 19 en la España peninsular.
El Centro Aeroespacial Alemán (DLR) ha confirmado el lanzamiento. La misión, dirigida por la agencia japonesa JAXA, transporta el pequeño vehículo Idefix, desarrollado conjuntamente por Alemania y Francia para explorar el terreno antes de que la nave principal descienda a recoger material.
Diez gramos para investigar el origen de las lunas de Marte
Según la ficha de la misión de la Agencia Espacial Europea, una de las preguntas principales es cómo se formaron Fobos y Deimos. Podrían ser asteroides capturados por la gravedad marciana o cuerpos surgidos de los restos de un gran impacto contra el planeta.
La composición de las muestras permitirá contrastar esas hipótesis. Si proceden de una colisión, podrían conservar información sobre el Marte primitivo. Si su origen está en asteroides capturados, ayudarían a estudiar el transporte de materiales, incluidos compuestos relacionados con el agua, por el sistema solar.
El objetivo es devolver al menos diez gramos de material. MMX dispone de dos sistemas de recogida: uno extrae muestras a unos dos centímetros de profundidad y otro utiliza gas a presión para levantar partículas de la superficie. La cápsula de retorno está diseñada para aterrizar en Australia y trasladarse posteriormente a Japón.
Un robot europeo en una gravedad extremadamente baja

DLR sitúa el descenso de Idefix entre finales de 2028 y principios de 2029. Está previsto que trabaje durante unos cien días, investigando propiedades del terreno y aportando datos para seleccionar un lugar adecuado para el aterrizaje y la recogida de muestras de la nave principal.
La gravedad de Fobos es inferior a una milésima de la terrestre. El vehículo deberá enderezarse de forma autónoma tras tocar la superficie, desplegar sus paneles solares y comenzar a desplazarse. El entorno exige sistemas capaces de trabajar con grandes variaciones térmicas y con comunicaciones que no permiten una conducción inmediata desde la Tierra.
Un viaje de ida y vuelta previsto hasta 2031
El calendario publicado por la ESA contempla la llegada al entorno de Marte en agosto de 2027 y el estudio cercano de Fobos desde septiembre. La recogida de muestras por la sonda principal está prevista para 2030, antes del regreso de la cápsula en 2031. Son objetivos de la misión, todavía pendientes de completar.
La participación europea incluye equipos de comunicaciones y apoyo desde estaciones terrestres de la ESA. El interés del retorno reside en poder analizar las muestras con instrumentos de laboratorio demasiado grandes o complejos para viajar en una sonda. Además, conservar parte del material permitiría revisarlo en el futuro con técnicas más avanzadas.
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