Las tormentas y las inundaciones ya cuestan a los operadores móviles unos 1.700 millones de dólares anuales en reparación y sustitución de infraestructura. La GSMA advierte de que esa cifra podría superar los 3.000 millones al año en 2050 bajo las condiciones climáticas proyectadas para mediados de siglo.
La asociación presentó el 3 de noviembre su investigación sobre riesgos climáticos y continuidad de las telecomunicaciones, acompañada de propuestas para reforzar las redes. Según el comunicado de la GSMA reproducido por TelecomTV, la estimación no incluye daños en redes fijas, incendios, calor extremo ni costes indirectos como ingresos perdidos o mayores primas de seguro.
El suministro eléctrico aparece como una vulnerabilidad importante: una estación puede dejar de prestar servicio por falta de energía aunque sus equipos no hayan sufrido daños. La asociación reclama coordinación entre operadores, administraciones, servicios de emergencia y proveedores de electricidad y combustible.
El respaldo eléctrico forma parte de la respuesta
Un ejemplo de las medidas que el sector está desarrollando es Enhanced Power, de Vodafone. Anunciado en 2025, este programa plantea reforzar más de 10.000 emplazamientos críticos europeos vinculados a servicios esenciales, con un despliegue previsto durante dos años que comenzó en Portugal.
La compañía combina sistemas de alimentación de reserva con herramientas para controlar el consumo. Su solución Adaptive Power Backup reduce la actividad de equipos no esenciales o los sitúa en un estado de bajo consumo, manteniendo canales prioritarios para comunicaciones de emergencia, llamadas y mensajes.
Vodafone también describe el uso de estaciones móviles transportables para incidencias localizadas y distintos niveles de respaldo según la función de cada instalación. Estas medidas ilustran que la continuidad depende tanto de disponer de energía como de administrarla durante la interrupción. Los objetivos del programa son compromisos de la empresa y no una garantía de que cualquier usuario conservará cobertura durante todo un apagón.
Adaptación climática y consumo de energía
La necesidad de adaptar las infraestructuras también figura en el informe Mobile Net Zero 2026, publicado en julio. La GSMA identifica oportunidades en la energía solar, las baterías y una mejor gestión energética para las empresas que operan torres de telecomunicaciones.
Ese documento señala que las cien mayores compañías de torres gestionan alrededor de cuatro millones de emplazamientos y consumieron más de 2.000 millones de litros de diésel en 2024. La asociación propone combinar mejoras de eficiencia y acceso a renovables con la inclusión de las comunicaciones en los planes nacionales de resiliencia.
La nueva advertencia sitúa el foco en mantener servicios durante una emergencia. Las cifras para 2050 son proyecciones sujetas a escenarios climáticos; no describen un coste inevitable ni permiten anticipar dónde se producirá la próxima interrupción.
Imagen de portada: fotografía de archivo de Miguel Á. Padriñán, vía Pexels.
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