
La última oleada de aversión al riesgo en los mercados financieros ha golpeado con fuerza al ecosistema de las criptomonedas, evidenciando de nuevo su alta sensibilidad a los cambios macroeconómicos y a los movimientos en otros activos de riesgo.
Los inversores de bitcoin liquidaron posiciones por valor de unos 2.560 millones de dólares en los últimos días, según datos del proveedor CoinGlass, en un contexto de caídas generalizadas que también afectaron a la renta variable y a los metales preciosos. Aunque estas cifras quedan lejos del récord cercano a los 19.000 millones de dólares registrado tras el anuncio de nuevos aranceles a China por parte de Donald Trump, los analistas subrayan que el episodio confirma la elevada exposición del mercado cripto a los cambios de sentimiento.
Las liquidaciones se produjeron tanto en posiciones largas como cortas y coincidieron con un repunte de la volatilidad global. Bitcoin, que había marcado un máximo histórico por encima de los 126.000 dólares a comienzos de mes, llegó a caer hasta los 104.782 dólares entre el 10 y el 11 de octubre y, posteriormente, profundizó el ajuste. Su cotización más reciente rondaba los 78.396 dólares, tras una caída superior al 6% durante el fin de semana.
Factores externos y menor liquidez agravan las caídas
Los analistas señalan que la debilidad reciente no responde únicamente a factores propios del mercado cripto. Las dudas sobre el comercio vinculado a la inteligencia artificial, junto con un deterioro del apetito por el riesgo, han pesado de forma significativa. Adam McCarthy, analista senior del proveedor de datos Kaiko, explicó que muchos inversores están reevaluando sus marcos de riesgo y reduciendo exposición ante un entorno más incierto.
A ello se sumó la menor liquidez típica del fin de semana, que amplificó los movimientos a la baja, según indicaron analistas de Bitfinex. Jim Ferraioli, director de investigación de criptomonedas en el Centro Schwab de Investigación Financiera de Charles Schwab, apuntó que los principales riesgos para los precios siguen siendo externos, como un deterioro del empleo o una desaceleración más marcada del negocio de la IA.
El efecto arrastre de Wall Street y los metales
El contexto macro tampoco ayudó. La semana pasada, los mercados financieros encajaron una cascada de noticias negativas, entre ellas unos resultados de Microsoft que decepcionaron a los inversores y reavivaron las dudas sobre el ritmo de inversión en inteligencia artificial. Las acciones de la compañía llegaron a caer un 10% tras conocerse un crecimiento de Azure apenas por encima de lo esperado.
Además, el anuncio de Trump de que elegiría a Kevin Warsh como candidato a presidir la Reserva Federal desató una fuerte venta en los metales preciosos. El oro registró su mayor caída diaria desde 1983 y la plata firmó su peor sesión histórica, reforzando la percepción de un giro brusco hacia un entorno financiero más restrictivo.
Un mercado cripto aún muy ligado al riesgo global
Para los analistas, este episodio vuelve a poner de relieve que, pese a los discursos que presentan a bitcoin como activo refugio, su comportamiento sigue estrechamente vinculado al de otros activos de riesgo. “Los inversores buscaban una excusa para reducir exposición y finalmente la han encontrado”, resumió David Morrison, analista senior de mercado de Trade Nation.
Mientras persistan las dudas sobre política monetaria, crecimiento y gasto tecnológico, el mercado de criptomonedas seguirá expuesto a episodios de elevada volatilidad y ajustes abruptos.
Descubre más desde TecnoAp21
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Categorías:Economía, Noticias, Secciones temáticas


