El Gobierno australiano endurece su postura frente a las plataformas digitales tras nuevas denuncias sobre seguridad infantil. Las autoridades exigen explicaciones a Roblox y advierten de posibles sanciones si se confirman incumplimientos de la legislación vigente.
El Gobierno británico evalúa implantar una prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, similar a la aprobada recientemente en Australia. El primer ministro ha advertido de los riesgos que estas plataformas suponen para la salud mental y el desarrollo de niños y adolescentes.
La medida obliga a diez grandes plataformas a bloquear a menores de 16 años bajo amenaza de multas millonarias. Miles de jóvenes han publicado mensajes de despedida y preocupación ante la desconexión forzosa.
El gobierno de Malasia trabaja en una normativa que impedirá a los menores de 16 años abrir cuentas en redes sociales desde el próximo año, sumándose a la creciente tendencia internacional de restringir el acceso digital en edades tempranas ante el aumento de riesgos online.
Meta ha anunciado que impedirá el acceso de todos los usuarios australianos menores de 16 años a Instagram, Facebook y Threads antes del 10 de diciembre, en cumplimiento de la nueva ley del país que prohíbe el uso de redes sociales a menores de esa edad. Se trata de una de las regulaciones más estrictas del mundo en esta materia y está siendo observada atentamente por otros reguladores internacionales.
El gobierno laborista impulsará una ley que obligará a Netflix, Disney+ y Amazon Prime Video a financiar producciones australianas. La medida busca reforzar la industria audiovisual nacional y equilibrar la competencia con la televisión tradicional.
Los datos personales de millones de pasajeros australianos han sido publicados meses después del ciberataque sufrido por la aerolínea en julio. El incidente, uno de los más graves en la historia digital del país, vuelve a poner en duda la seguridad de las plataformas de terceros utilizadas por grandes empresas.
Los ciberdelincuentes han ejecutado una serie de ataques coordinados contra el sistema de superannuation australiano, afectando a algunos de los mayores fondos de pensiones del país y provocando pérdidas financieras directas a sus afiliados. Las autoridades han activado una respuesta a nivel gubernamental para contener las consecuencias.
El gobierno australiano abandona su propuesta legislativa que buscaba multar a plataformas digitales. La medida enfrentó fuertes críticas por considerarse un ataque a la libertad de expresión.
El regulador australiano pone en jaque a las redes sociales. Exige revelar acciones contra el contenido terrorista.
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