Sony anticipa un descenso en los ingresos de su división de videojuegos debido a la ralentización de las ventas de PlayStation 5. La compañía afronta además el aumento del precio de los chips de memoria y las tensiones en las cadenas de suministro. Aun así, espera mejorar la rentabilidad gracias al crecimiento del software y próximos lanzamientos clave.
El grupo japonés mejora su previsión anual tras superar las estimaciones del mercado en el último trimestre. Las divisiones de sensores de imagen y música compensan la desaceleración en las ventas de la PlayStation 5 y refuerzan su diversificación de negocio.
Samsung Electronics ha elevado este mes los precios de varios de sus chips de memoria (especialmente los módulos DDR5 para servidores) hasta en un 60 % respecto a septiembre, en respuesta a una crisis de suministro que se intensifica a medida que grandes tecnológicas y operadores de centros de datos aceleran la construcción de infraestructuras para inteligencia artificial.