La compañía de Elon Musk continúa ampliando su negocio de infraestructura para inteligencia artificial a pocos días de su histórica salida a bolsa. El nuevo contrato con Google se suma al firmado recientemente con Anthropic y convierte a SpaceX en uno de los grandes proveedores de capacidad informática para el sector.
La próxima generación de ordenadores con Windows podría estar a punto de llegar. Nvidia y Microsoft presentarán nuevos equipos que utilizarán procesadores diseñados por Nvidia basados en arquitectura Arm, una apuesta con la que ambas compañías buscan redefinir el futuro del ordenador personal y potenciar las funciones de inteligencia artificial local.
Nvidia considera que China seguirá siendo una pieza clave dentro del crecimiento futuro del mercado de procesadores para inteligencia artificial. La compañía prevé una fuerte expansión de la demanda de CPUs impulsada por la evolución de la IA autónoma. El contexto llega además en plena tensión tecnológica entre Estados Unidos y China.
El presidente de Foxconn señala que una guerra prolongada podría elevar el petróleo hasta los 100 dólares por barril. El aumento de la energía y las materias primas podría afectar a las cadenas de suministro tecnológicas.
La alianza plurianual refuerza la carrera por asegurar capacidad de cómputo avanzada. Meta diversifica proveedores mientras Google impulsa sus TPU como alternativa estratégica a Nvidia.
La compañía intensifica su apuesta por la infraestructura de inteligencia artificial mientras prepara el terreno para una posible salida a bolsa. El objetivo es asegurar capacidad de cómputo masiva para sostener el crecimiento de sus modelos y servicios.
El fabricante de semiconductores asegura un contrato estratégico que incluye sus actuales chips Blackwell y los futuros Rubin, así como sus procesadores Grace y Vera. El acuerdo refuerza la carrera por el control de la infraestructura global de inteligencia artificial.
La startup creadora de Claude más que duplica su valoración y consolida su posición en la carrera global por la inteligencia artificial empresarial. La financiación refuerza el interés masivo del capital institucional por el sector.
El auge de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de memoria y ha llevado los beneficios de Samsung a máximos históricos, pero la compañía alerta de que la escasez de chips persistirá y generará tensiones en sus divisiones de móviles y pantallas. El encarecimiento de la memoria empieza a erosionar los márgenes de negocio más allá de los semiconductores.
Las grandes tecnológicas refuerzan su apuesta por la inteligencia artificial. Nvidia, Microsoft y Amazon mantienen conversaciones para invertir conjuntamente hasta 60.000 millones de dólares en OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, en una de las posibles rondas de financiación más ambiciosas del sector, según informó The Information.
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