Fabricantes de chips, proveedores tecnológicos y marcas de automoción refuerzan sus colaboraciones para impulsar la conducción autónoma tras años de retrasos y proyectos fallidos. La inteligencia artificial emerge como un factor clave para reducir costes y acelerar el desarrollo, aunque persisten dudas sobre la viabilidad comercial a gran escala.
Las autoridades reguladoras estadounidenses han dado luz verde a la inversión estratégica de Nvidia en Intel, una operación que refuerza la industria de semiconductores de Estados Unidos y que podría alterar el equilibrio competitivo del sector a nivel global.
La compañía estrena un procesador propio para sistemas avanzados de conducción y entra de lleno en la carrera por la autonomía. El nuevo paquete Autonomy+ llega con un precio muy inferior al de Tesla, buscando ampliar la adopción entre sus clientes.
Beijing estudia imponer controles propios que reduzcan la disponibilidad de hardware avanzado, incluso después del permiso concedido por la administración Trump.
La compañía asegura que su última generación de servidores multiplica por diez la velocidad de modelos como Kimi K2 de Moonshot AI y otros sistemas basados en mezcla de expertos, reforzando su posición en la fase de despliegue de la IA.
La compañía, creadora del chatbot Claude y una de las grandes rivales de OpenAI, aborda los preparativos preliminares para un posible debut bursátil.
El modelo Alpamayo-R1 introduce técnicas avanzadas de razonamiento y transparencia para mejorar la seguridad y acelerar la innovación en la conducción automatizada.
La medida forma parte de la estrategia de Pekín para reducir la dependencia tecnológica de Estados Unidos y acelerar el desarrollo de su propio ecosistema de inteligencia artificial.
Foxconn y Nvidia avanzan en la construcción de un centro de supercomputación de 1.400 millones de dólares en Taiwán, que se convertirá en el clúster de GPU más potente del país y el primero en Asia basado en la arquitectura GB300. Su puesta en marcha está prevista para el primer semestre de 2026.
Microsoft y Nvidia anunciaron un acuerdo conjunto para invertir en Anthropic, acompañado de un compromiso por parte del creador de Claude de destinar 30.000 millones de dólares al uso de servicios en la nube de Microsoft Azure. La operación se enmarca en la intensa carrera global por consolidar capacidad de cómputo y modelos avanzados de inteligencia artificial.
Debe estar conectado para enviar un comentario.