Movilidad eléctrica

Los fabricantes de aviones eléctricos Wisk y Archer resuelven su disputa legal para trabajar en conjunto e impulsar el sector aeronáutico sostenible

Dos fabricantes de aviones eléctricos rivales, Wisk y Archer Aviation, han sorprendido a la industria al poner fin a su amarga disputa legal de secretos comerciales y acordar una colaboración en lugar de continuar con la batalla en los tribunales. Este acuerdo marca un giro inesperado después de más de dos años de litigios y hostilidades entre ambas compañías.

En este nuevo capítulo de su relación, Archer ha acordado hacer de Wisk su proveedor exclusivo de tecnología de autonomía, que se integrará en una futura variante autónoma del avión Midnight de Archer. Además, Archer ha asegurado una inversión de 215 millones de dólares en nuevos fondos de socios clave como Stellantis, Boeing, United Airlines y Ark Investment Management LLC. Parte de la inversión de Boeing respaldará la colaboración entre Wisk y Archer en el desarrollo de tecnología de autonomía.

El acuerdo también establece que Archer otorgará a Wisk la opción de comprar hasta 13.176.636 acciones ordinarias a un precio de 0,01 dólares por acción. Además, se resuelven todas las reclamaciones y demandas anteriores, lo que incluye la contrademanda de Archer contra Wisk que buscaba mil millones de dólares en daños y perjuicios.

La disputa legal entre Wisk y Archer había sido intensa y prolongada. La demanda original se presentó en abril de 2021 cuando Wisk acusó a Archer de robo de información confidencial y propiedad intelectual, alegando que más de cincuenta secretos comerciales fueron robados por un ex empleado de Wisk que posteriormente fue contratado por Archer. A pesar de intentos de mediación previos, ambas empresas no habían logrado llegar a un acuerdo, y el juicio estaba programado para comenzar el 12 de septiembre.

La colaboración entre estas dos compañías en el campo de la aviación eléctrica representa un giro estratégico y podría acelerar los avances tecnológicos en esta industria emergente. Ambas empresas han estado trabajando en el desarrollo de aviones eléctricos con el objetivo de reducir las emisiones y revolucionar la forma en que se realiza el transporte aéreo. La inversión de Boeing en ambas compañías y su apoyo a esta colaboración demuestran el interés continuo en la innovación y la transformación del sector de la aviación.

El acuerdo entre Wisk y Archer no solo pone fin a una larga y costosa batalla legal, sino que también abre la puerta a una asociación que podría tener un impacto significativo en la industria de la aviación eléctrica y allanar el camino para futuros avances en tecnología y sostenibilidad en el transporte aéreo.


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