Qatar y Emiratos Árabes Unidos se sumarán a una iniciativa impulsada por Estados Unidos para reforzar las cadenas de suministro de tecnología crítica. El programa busca reducir dependencias estratégicas y fomentar una cooperación económica basada en semiconductores, inteligencia artificial e infraestructuras avanzadas.
Investigadores y directivos del sector tecnológico chino aseguran que el país está reduciendo la distancia con Estados Unidos en inteligencia artificial gracias a la innovación y a una mayor asunción de riesgos. No obstante, la falta de acceso a tecnología puntera para la fabricación de semiconductores sigue siendo un obstáculo relevante.
Fabricantes de chips, proveedores tecnológicos y marcas de automoción refuerzan sus colaboraciones para impulsar la conducción autónoma tras años de retrasos y proyectos fallidos. La inteligencia artificial emerge como un factor clave para reducir costes y acelerar el desarrollo, aunque persisten dudas sobre la viabilidad comercial a gran escala.