
La compañía refuerza su división de energía en un momento de desaceleración del vehículo eléctrico. Tesla comienza a contratar perfiles técnicos clave para materializar el objetivo de producir 100 gigavatios de energía solar en Estados Unidos antes de 2028, uno de los planes más ambiciosos anunciados por Elon Musk en los últimos años.
Una expansión solar sin precedcedentes en EE. UU.
Tesla ha comenzado a contratar activamente ingenieros y científicos para apoyar la nueva hoja de ruta solar anunciada por su fundador y consejero delegado, Elon Musk. Así lo confirman varias publicaciones en redes profesionales realizadas por altos ejecutivos de la compañía, que apuntan a un giro estratégico hacia la energía renovable a gran escala.
El objetivo declarado es alcanzar los 100 gigavatios (GW) de capacidad de fabricación solar doméstica, una cifra que supera ampliamente la capacidad actual de producción de Estados Unidos. Según una oferta de empleo publicada por Tesla para un puesto de ingeniería de desarrollo de fabricación solar, la compañía aspira a desplegar esa capacidad “a partir de materias primas en suelo estadounidense antes de finales de 2028”.
Aunque Musk había anunciado previamente su intención de convertir a Tesla en el mayor fabricante solar del país, hasta ahora no había concretado ni un calendario ni un refuerzo explícito de la plantilla para lograrlo.
Contratación técnica y foco industrial
Ejecutivos como Seth Winger, responsable sénior de ingeniería de productos solares, han descrito el plan como un “proyecto audaz y ambicioso” y han hecho un llamamiento directo a perfiles técnicos dispuestos a afrontar retos complejos de fabricación a gran escala. En la misma línea se han pronunciado Ralf Gomm, director de ingeniería de Tesla, y Bonne Eggleston, vicepresidente de fabricación de celdas de batería.
Tesla presentó recientemente un nuevo panel solar producido en su planta de Buffalo, Nueva York, una instalación con un historial irregular en el negocio solar. No está claro, por el momento, dónde se ubicarán las instalaciones necesarias para alcanzar los 100 GW anunciados ni si el proyecto implicará nuevas fábricas o la ampliación de las existentes.
Desde las autoridades locales, el mensaje es de cautela. Empire State Development, la agencia de desarrollo económico del estado de Nueva York, señaló que Tesla no ha iniciado contactos formales sobre una posible expansión industrial en la región.
Contexto energético, IA y tensiones políticas
El impulso solar de Tesla llega en un contexto marcado por el aumento de la demanda eléctrica, especialmente ligada a los centros de datos y a la expansión de la inteligencia artificial. Musk ha reiterado en varias ocasiones que la combinación de energía solar y baterías es la vía más eficaz para añadir grandes volúmenes de electricidad a la red.
Esta visión contrasta con la del presidente estadounidense Donald Trump, que ha criticado duramente las energías renovables y ha promovido recortes a los incentivos fiscales para la energía limpia. Aun así, gran parte del crecimiento reciente de la capacidad solar en Estados Unidos ha estado apoyado por políticas aprobadas durante la administración de Joe Biden.
Según la Asociación de Industrias de Energía Solar, Estados Unidos cuenta actualmente con unos 65 GW de capacidad de fabricación de módulos solares y apenas 3,2 GW en células solares, el componente más complejo y dominado por China. Alcanzar los objetivos de Tesla implicaría una transformación profunda de la cadena de suministro nacional.
Escepticismo del mercado y precedentes
Analistas del sector subrayan que el reto no es solo tecnológico, sino industrial y logístico. Jeff Osborne, analista de TD Cowen, considera que los objetivos de Tesla deben interpretarse como “aspiracionales”, recordando que los plazos anunciados por Musk en proyectos anteriores rara vez se han cumplido en el corto plazo.
El historial de Tesla en energía solar refuerza ese escepticismo. Tras la adquisición de SolarCity en 2016, la compañía prometió escalar la producción hasta 1 GW, un objetivo que no llegó a materializarse tras la salida de Panasonic del proyecto en 2020. Desde entonces, la planta de Buffalo ha tenido un papel limitado dentro del negocio energético del grupo.
Aun así, el giro hacia la energía solar a gran escala sugiere que Tesla busca diversificar sus motores de crecimiento en un momento en el que las ventas de vehículos eléctricos muestran signos de agotamiento y la compañía apuesta cada vez más por la energía, la robótica y la inteligencia artificial como pilares estratégicos.
Descubre más desde TecnoAp21
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Categorías:Energía, Noticias, Redes Sociales, Secciones temáticas


