Economía

Amazon negocia la compra de Decart por 7.000 millones de dólares: la inteligencia artificial entra en una nueva carrera

Imagen ilustrativa de la infraestructura de Amazon Web Services
Imagen de archivo de Amazon Web Services. La posible compra de Decart AI no ha sido confirmada oficialmente.

Amazon mantiene conversaciones para adquirir Decart AI, una empresa emergente especializada en inteligencia artificial generativa y herramientas para ejecutar modelos sobre diferentes procesadores, por una cifra cercana a los 7.000 millones de dólares. La información fue adelantada el domingo 11 de octubre de 2026 por The Wall Street Journal, citando a personas conocedoras de las negociaciones, y posteriormente recogida por Reuters y Bloomberg.

La posible operación pone de relieve un cambio de prioridades en la industria: las grandes compañías tecnológicas no solo compiten por desarrollar modelos de lenguaje, sino también por controlar la infraestructura, el software y las herramientas necesarias para ejecutar sistemas de inteligencia artificial de forma eficiente.

Por el momento, no existe una adquisición confirmada. Reuters indicó que no había podido verificar de forma independiente el contenido del informe inicial y que Amazon y Decart no habían ofrecido una confirmación pública. Las conversaciones podrían desembocar en un acuerdo, modificarse o concluir sin operación.

Qué es Decart AI y por qué despierta tanto interés

Decart AI fue fundada en 2023 por los ingenieros israelíes Dean Leitersdorf, Orian Leitersdorf y Moshe Shalev. La compañía desarrolla modelos de inteligencia artificial capaces de generar y modificar imágenes en movimiento, además de tecnologías orientadas a mejorar el rendimiento de estos sistemas en distintas arquitecturas de computación.

A diferencia de empresas centradas exclusivamente en asistentes conversacionales, Decart ha trabajado en experiencias audiovisuales interactivas y en herramientas que podrían utilizarse en entornos de simulación. Su propuesta combina modelos generativos, procesamiento en tiempo real y optimización técnica.

Esa combinación resulta especialmente atractiva para los proveedores de servicios en la nube, que buscan reducir el coste de ejecutar modelos complejos y ofrecer nuevas capacidades a desarrolladores y empresas.

Lucy: inteligencia artificial capaz de modificar vídeo en tiempo real

Uno de los productos más conocidos de Decart es Lucy, un modelo que permite transformar vídeo mientras se reproduce. La tecnología apunta a aplicaciones en creación audiovisual, experiencias interactivas y herramientas de edición que reaccionan con rapidez a las instrucciones del usuario.

La generación de vídeo presenta un desafío técnico importante: producir imágenes aisladas puede ser costoso, pero mantener una secuencia coherente exige procesar numerosos fotogramas, preservar la continuidad visual y responder sin demoras perceptibles.

Los avances en este terreno podrían beneficiar a sectores como la producción de contenidos, la publicidad y determinadas aplicaciones de realidad extendida. No obstante, su viabilidad comercial dependerá de factores como el coste por minuto generado, la calidad de imagen, la latencia y los derechos sobre los materiales utilizados.

Oasis y los modelos del mundo: simular entornos para aprender

Otro desarrollo destacado de Decart es Oasis, una tecnología orientada a generar entornos virtuales interactivos. Este tipo de sistemas se relaciona con los denominados modelos del mundo, diseñados para representar y anticipar cambios en un entorno cuando se producen determinadas acciones.

Mientras un generador convencional puede crear una imagen o un vídeo a partir de una descripción, un modelo del mundo intenta mantener una representación que evolucione en respuesta a movimientos, decisiones u otras entradas.

Estas capacidades despiertan interés en la robótica y la conducción automatizada, donde la simulación permite explorar situaciones sin reproducir necesariamente cada escenario en el mundo físico.

Sin embargo, la posibilidad de generar entornos visuales no equivale por sí sola a disponer de un simulador físicamente exacto. Para aplicaciones críticas, los resultados deben contrastarse con datos reales y superar procesos rigurosos de validación.

La importancia de los chips propios de Amazon

Amazon cuenta con una división de computación en la nube, Amazon Web Services (AWS), que comercializa capacidad de procesamiento para empresas y desarrolladores. Dentro de su estrategia tecnológica se encuentra la familia de aceleradores Trainium, diseñada para cargas de trabajo de inteligencia artificial.

El desarrollo de procesadores propios responde a una necesidad económica: entrenar y ejecutar modelos de IA requiere una enorme capacidad de cálculo, y la dependencia de un número limitado de proveedores de chips puede elevar los costes y restringir la disponibilidad.

La información publicada por medios financieros señala que Decart también desarrolla software para facilitar el uso de modelos en diferentes tipos de aceleradores. Si esa tecnología se integrara en AWS, podría contribuir a mejorar la eficiencia de sus chips y facilitar la adopción por parte de clientes. Se trata, no obstante, de una posible sinergia industrial, no de un plan de integración anunciado.

Según informaciones recogidas por Investing.com, Decart habría obtenido acceso temprano a tecnología Trainium en 2025. Este antecedente, de confirmarse en todos sus detalles, ayudaría a explicar el interés de Amazon por la compañía.

Centro de datos e infraestructura de servidores de Amazon Web Services
Imagen ilustrativa de servidores de AWS, utilizados para ejecutar cargas de trabajo de computación e inteligencia artificial.

Una operación que también afecta a la competencia con Nvidia

Nvidia ocupa una posición central en el mercado de aceleradores para inteligencia artificial. Su fortaleza no depende únicamente del rendimiento de sus procesadores, sino también del ecosistema de herramientas y bibliotecas que permite desarrollar y desplegar modelos.

Para compañías como Amazon, Google y Microsoft, disponer de chips propios resulta más útil si los desarrolladores pueden trasladar sus aplicaciones a esas arquitecturas sin grandes dificultades. Por ello, el software de optimización y compatibilidad es una pieza estratégica.

La relación entre Decart y Nvidia añade un matiz interesante. La fabricante de chips se incorporó como inversora en una ronda de financiación de Decart celebrada en mayo de 2026. La existencia de ese vínculo financiero no implica que Nvidia participe en las actuales conversaciones de adquisición.

Una eventual compra por Amazon situaría tecnología respaldada por un inversor vinculado al sector de las GPU dentro del ecosistema de un competidor en infraestructura de IA. El efecto real sobre esa relación dependería de las condiciones del acuerdo y de los compromisos contractuales existentes.

De una valoración de 4.000 millones a una posible venta por 7.000 millones

Según datos de PitchBook citados por The Wall Street Journal, Decart alcanzó una valoración cercana a los 4.000 millones de dólares en mayo de 2026. Ese mismo mes obtuvo 300 millones de dólares en una ronda de financiación encabezada por Radical Ventures, en la que Nvidia participó como nuevo inversor.

La cifra de 7.000 millones atribuida a las conversaciones con Amazon supondría aproximadamente un 75 % más que aquella valoración de referencia. La comparación ayuda a dimensionar el interés por el sector, aunque no permite concluir que exista ya un precio de compra acordado.

Las valoraciones de las rondas de inversión y los precios de adquisición no son magnitudes idénticas. Pueden reflejar derechos económicos diferentes, condiciones particulares y expectativas sobre el futuro del negocio.

Anthropic también habría estudiado comprar Decart

Amazon no sería la primera compañía que se interesa por Decart. Según Bloomberg, Anthropic, desarrolladora del asistente Claude, examinó una posible adquisición por unos 6.000 millones de dólares durante el verano de 2026.

La empresa habría llevado a cabo un proceso de revisión o due diligence, pero decidió no continuar con la operación en septiembre. Los motivos de esa decisión no han sido detallados públicamente.

Este antecedente sugiere que la tecnología de Decart resulta atractiva para actores con estrategias distintas: tanto empresas centradas en modelos generativos como grandes proveedores de infraestructura de computación.

Por qué Amazon podría querer una empresa de este perfil

Desde una perspectiva empresarial, la adquisición de una startup puede perseguir varios objetivos: incorporar conocimientos especializados, acelerar el desarrollo de productos, acceder a tecnología protegida o evitar que determinadas capacidades queden en manos de un competidor.

En el caso de Decart, las áreas potencialmente relevantes para Amazon incluyen la generación audiovisual en tiempo real, los modelos de simulación y el software de ejecución eficiente sobre diferentes procesadores.

AWS podría beneficiarse de herramientas que simplificaran el despliegue de aplicaciones de IA, mientras que otros negocios de Amazon podrían encontrar usos futuros en contenidos digitales, comercio o automatización. Estas posibilidades son hipótesis de análisis sectorial; Amazon no ha detallado los motivos de una eventual compra.

Qué riesgos y obstáculos tendría la operación

Una compra de esta magnitud exigiría valorar el estado real de los productos, la propiedad intelectual, la retención del talento y la capacidad de convertir los avances de laboratorio en servicios rentables.

También existirían desafíos de integración: adaptar el software a la infraestructura de AWS, mantener el desarrollo de los modelos y compatibilizar los objetivos de una startup con los procesos de una multinacional.

Dependiendo de la estructura final, podrían intervenir además autoridades de competencia o mecanismos de revisión regulatoria. No obstante, todavía no se ha anunciado un acuerdo que permita anticipar qué autorizaciones serían necesarias.

Qué debe observarse en los próximos días

El principal dato pendiente es si Amazon y Decart alcanzan un acuerdo formal. Una confirmación oficial debería precisar el precio, la estructura de la transacción, las condiciones de cierre y, en su caso, el destino de los equipos y productos de la startup.

Mientras esas cuestiones no se resuelvan, los 7.000 millones de dólares deben interpretarse como una valoración aproximada atribuida a conversaciones en curso, no como un desembolso realizado.

El interés por Decart refleja una tendencia más amplia: en la nueva fase de la inteligencia artificial, la ventaja competitiva depende tanto de los modelos como de la capacidad de ejecutarlos a gran escala y a un coste sostenible. Amazon podría reforzar esa posición mediante una adquisición, pero el resultado de las negociaciones sigue abierto.

Fuentes: Reuters, 11 de octubre de 2026; Bloomberg, 11 de octubre de 2026; The Wall Street Journal, 12 de octubre de 2026; Investing.com, 11 de octubre de 2026.


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