
Kathy Hochul frena la expansión de los servicios comerciales de robotaxi fuera de la ciudad de Nueva York. La decisión supone un revés para Waymo y reabre el debate sobre seguridad, empleo y regulación de la conducción autónoma.
La gobernadora Kathy Hochul ha retirado su propuesta para permitir la operación comercial de robotaxis en ciudades del estado fuera de la ciudad de Nueva York, tras constatar la falta de respaldo político suficiente. Según su oficina, las conversaciones con la legislatura y otras partes interesadas evidenciaron que no existía apoyo para avanzar en la iniciativa.La medida representa un obstáculo para Waymo, filial de conducción autónoma de Alphabet, que en agosto obtuvo autorización para comenzar pruebas en Nueva York con un conductor especializado al volante. No obstante, la compañía aún no está autorizada a ofrecer viajes comerciales sin conductor en el estado.
Expansión paralizada en un mercado estratégico
Waymo opera actualmente servicios sin conductor en varias ciudades estadounidenses, incluyendo el Área de la Bahía de San Francisco, Los Ángeles y Phoenix, y realiza aproximadamente 400.000 trayectos semanales. La expansión al estado de Nueva York habría supuesto el acceso a un mercado de alta densidad urbana y gran volumen de usuarios potenciales.La autorización actual para pruebas en Nueva York expirará el 31 de marzo si no se prorroga. Desde la compañía han expresado su decepción por la decisión, aunque han reiterado su intención de continuar trabajando con la legislatura estatal para impulsar el despliegue del servicio.
Seguridad y presión sindical
El debate sobre la comercialización de robotaxis se produce en un contexto de escrutinio público y regulatorio tras varios incidentes que involucran vehículos autónomos en distintos estados. Recientemente, agencias federales abrieron una investigación después de que un vehículo autónomo de Waymo golpeara a una menor en California, con lesiones leves.Además de las preocupaciones de seguridad, la oposición sindical ha desempeñado un papel relevante. La Alianza de Trabajadores del Taxi de Nueva York, que representa a miles de conductores profesionales, celebró la retirada del proyecto y advirtió sobre el impacto laboral de la automatización en el sector del transporte urbano.Algunos legisladores federales han defendido la necesidad de una legislación nacional que facilite el despliegue coordinado de vehículos autónomos, con el objetivo de evitar marcos regulatorios fragmentados entre estados.La decisión en Nueva York refleja las tensiones entre innovación tecnológica, seguridad pública y protección del empleo en una fase clave para la comercialización de la conducción autónoma en Estados Unidos.
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