
Un juez australiano estudia permitir que un especialista independiente examine las plataformas de ingeniería de Tesla dentro de una demanda colectiva presentada en representación de aproximadamente 10.000 propietarios.
Un tribunal australiano podría ordenar a Tesla que permita a un experto independiente acceder a parte de sus sistemas internos de ingeniería. La medida se está estudiando dentro de una demanda colectiva relacionada con los modelos Tesla Model 3 y Model Y y pretende resolver las dificultades surgidas durante el intercambio de documentación técnica.
La demanda, presentada en febrero de 2025, sostiene que algunos vehículos pueden experimentar episodios de «frenada fantasma», una expresión utilizada para describir la activación inesperada del sistema de frenado cuando aparentemente no existe un obstáculo que justifique la maniobra.
Los demandantes también cuestionan algunas afirmaciones comerciales relacionadas con las capacidades de conducción asistida y la autonomía de las baterías. El procedimiento todavía no ha llegado a juicio y las acusaciones no han sido probadas mediante una resolución judicial.
Un especialista con acceso directo a las plataformas
El juez del Tribunal Federal australiano Tom Thawley planteó la posibilidad de nombrar a un experto aceptado por ambas partes. Este profesional podría acceder directamente a los sistemas técnicos necesarios para analizar el funcionamiento de los vehículos, evitando una prolongada disputa sobre los documentos que Tesla debe proporcionar.
Los abogados de los demandantes, que representan a alrededor de 10.000 propietarios, consideran que la documentación entregada hasta ahora no permite reconstruir toda la información necesaria. Tesla, por su parte, sostiene que ha facilitado miles de archivos de buena fe y explica que sus ingenieros trabajan con plataformas digitales que se actualizan continuamente.
Esta forma de desarrollo dificulta convertir los registros técnicos en documentos estáticos equivalentes a los empleados en otros procedimientos judiciales. El acceso controlado de un especialista permitiría consultar directamente las herramientas utilizadas por los ingenieros y determinar qué información resulta relevante para el caso.
Qué se conoce como frenada fantasma
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción emplean cámaras, sensores y programas informáticos para interpretar el entorno del vehículo. Cuando detectan una posible situación de riesgo, pueden advertir al conductor o activar automáticamente los frenos para evitar una colisión.
Una frenada fantasma se produce cuando el sistema interpreta de manera incorrecta una sombra, una señal, un cambio de rasante, un vehículo situado en otro carril o cualquier otro elemento de la carretera como un peligro inmediato. El automóvil puede entonces reducir bruscamente la velocidad sin que exista una amenaza evidente.
Estos episodios son especialmente delicados en vías rápidas, ya que una desaceleración inesperada puede sorprender a los vehículos que circulan detrás. No obstante, la existencia de una reclamación no permite determinar por sí sola la frecuencia, el origen o la responsabilidad sobre los incidentes denunciados.
Autonomía y conducción asistida bajo examen
La demanda también sostiene que la autonomía anunciada para las baterías y las capacidades de conducción asistida de los Model 3 y Model Y pudieron presentarse de manera exagerada. El procedimiento deberá analizar qué información recibió cada comprador y si las prestaciones reales se correspondían con las afirmaciones comerciales utilizadas en Australia.
El acceso a las plataformas internas podría ayudar a estudiar cómo se desarrollaron y actualizaron los sistemas implicados. También permitiría conocer qué registros conserva Tesla sobre su funcionamiento, las incidencias detectadas y las posibles modificaciones introducidas mediante actualizaciones de software.
La compañía ha señalado que estos sistemas contienen información altamente confidencial. Sus abogados estudiarán la propuesta del juez, mientras que los representantes de los demandantes han considerado razonable recurrir a un especialista independiente.
Un procedimiento que todavía no ha llegado a juicio
El juez considera que esta fórmula podría resultar más rápida y económica que continuar discutiendo sobre la entrega de documentos. También ha indicado que podría ordenar el acceso aunque alguna de las partes plantee objeciones, siempre dentro de las condiciones establecidas por el tribunal.
El asunto volverá a examinarse el próximo 12 de noviembre. Hasta entonces, ambas partes deberán valorar la propuesta y determinar qué especialidades técnicas serían necesarias para revisar los sistemas.
El resultado puede tener interés más allá del caso concreto, porque los vehículos actuales dependen cada vez más de plataformas digitales que cambian mediante actualizaciones continuas. Los tribunales deberán adaptar sus mecanismos de prueba a productos cuyo funcionamiento no siempre puede reconstruirse mediante documentos tradicionales. La información original puede consultarse en Reuters.
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Categorías:Movilidad eléctrica, Noticias


