La red satelital de SpaceX se consolida como su principal motor de ingresos y abre la puerta a nuevos mercados, desde la conexión directa a móviles hasta servicios de seguimiento espacial. La expansión refuerza la estrategia de la compañía ante una posible salida a bolsa.
La Unión Europea acelera su apuesta por una infraestructura espacial soberana y prevé iniciar los primeros servicios de su constelación IRIS2 en 2029. El proyecto busca reducir la dependencia tecnológica de actores externos y reforzar las comunicaciones estratégicas del bloque.
El sector espacial afronta 2026 con expectativas de crecimiento sostenido de la inversión, tras cerrar 2025 como un ejercicio histórico en términos de financiación. El impulso procede tanto del aumento del gasto público en infraestructuras satelitales ligadas a la defensa como del renovado interés del capital privado en capacidades de lanzamiento y tecnologías asociadas.
La represión del régimen iraní contra los disidentes ha convertido a Starlink en un elemento clave para sortear los apagones de Internet impuestos por el Estado. La constelación de SpaceX se enfrenta ahora a intentos sistemáticos de interferencia mediante inhibidores de señal y suplantación de GPS.
El operador europeo Eutelsat ha encargado a Airbus la fabricación de 340 nuevos satélites para modernizar y ampliar su constelación OneWeb en órbita terrestre baja. La operación busca asegurar la continuidad del servicio y reforzar la alternativa europea a Starlink en conectividad satelital.