El Kremlin justifica la medida por el supuesto incumplimiento de la legislación rusa por parte de Meta. La decisión refuerza la estrategia de crear una infraestructura digital “soberana” bajo control estatal.
Roskomnadzor acusa a la plataforma de incumplir la legislación rusa y anuncia medidas adicionales mientras crece la tensión con los servicios tecnológicos extranjeros.
El regulador estatal acusa a la aplicación de usarse para actividades delictivas y terrorismo, aunque no aporta pruebas. El bloqueo se suma a un endurecimiento más amplio contra servicios occidentales como YouTube, WhatsApp, Telegram y Roblox.