Nvidia considera que China seguirá siendo una pieza clave dentro del crecimiento futuro del mercado de procesadores para inteligencia artificial. La compañía prevé una fuerte expansión de la demanda de CPUs impulsada por la evolución de la IA autónoma. El contexto llega además en plena tensión tecnológica entre Estados Unidos y China.
El conglomerado surcoreano desplegará 50.000 GPU en un nuevo centro de datos y reforzará su apuesta por robótica, hidrógeno y energía solar. La inversión se concentrará en la región de Saemangeum, en la costa occidental del país.
El país asiático busca fortalecer su infraestructura tecnológica en inteligencia artificial con una inversión masiva en hardware de alto rendimiento.
Nvidia revela su próxima plataforma de chips de inteligencia artificial, denominada Rubin, que se lanzará en 2026, marcando un avance significativo en la tecnología de IA con nuevas GPU, CPU y chips de red.