Audio & Visual

Pasado, presente y futuro del entretenimiento en streaming

Esta claro que vivimos en una época de constantes cambios. Si bien hace no muchos años la única forma para entretenernos con la televisión consistía en ver películas en DVD (o video para los más nostálgicos) y navegar por los distintos canales que nos ofrecían las plataformas por satélite. Ahora mismo esta competición se ha trasladado hasta internet y las plataformas de entretenimiento digital en streaming. Para entender bien lo que nos aguarda vamos a dar un breve repaso al pasado y presente del panorama audiovisual.


PASADO

En los años 80 la cosa estaba clara, si querías entretenerte delante de la televisión tenías que pasar por tener un video (VHS o Beta) en casa. La televisión convencional ofrecía solo 2 canales en España y las posibilidades que daba el video pasaban por ver películas a nuestra elección (tanto de hora como de contenido de la misma) y nos daba la opción de de grabar lo que queríamos de la tele y verlo sin interrupciones en el momento adecuado.

Esto cambió en los 90 con la entrada de dos factores diferenciales. Por un lado llegaron más canales generalistas que todos podíamos ver y por otro llegaron las plataformas de cable donde había una oferta enorme de canales y programas a los que se accedía pagando por una suscripción mensual. Esto ya metió en nuestras mentes para siempre el concepto de pagar por ver la televisión.

Desde mediados de los años 90 se libro una batalla por la conquista del panorama de la televisión por cable en España. Al principio el mercado audiovisual se lo repartieron dos grandes competidores muy definidos y con propuestas diferentes: por un lado estaba el grupo SOGECABLE con Canal Satélite Digital, y por el otro TELEFONICA creó su particular oferta con Vía Digital. Ambas mantuvieron una interesante puja por ofrecer los mejores contenidos y canales y ya empezaban a vincular sus paquetes televisivos a otros productos relacionados con sus empresas. En esa década también nació Netflix, pero como un concepto muy diferente y enfocados al negocio del video doméstico. La Netflix de 1997 fue también pionera entonces e intento revolucionar el sistema de videoclub de barrio, que llevaba ya casi dos décadas inamovible, ya que era un sistema de alquiler de películas de video por correo limitado solo a Estados Unidos. Allí las plataformas de televisión por satélite ya llevaban mucho tiempo consolidadas y dominando el entretenimiento del hogar por lo que un mercado emergente solo podía venir por otro lado. Netflix ofreció una propuesta arriesgada y novedosa que caló hondo y les permitió crecer desde la nada. Mientras, en Europa las plataformas de cable y televisión por satélite estaban empezando y el mercado podía y debía expandirse en ese campo. La situación se mantuvo así hasta bien entrado el nuevo siglo. Al afianzarse las comunicaciones y mejorar el ancho de banda de internet las posibilidades de emitir video con esta tecnología se hicieron reales. No solo eso, internet empezaba a dar la posibilidad de ofrecer mucha más cantidad de contenidos que cualquier otra plataforma de entretenimiento y de hacerlo mucho mejor.

En 2007 Netflix inició en solitario otra nueva aventura, la de ofrecer contenido audiovisual a través de internet en lo que se denomina VOD (video on demand, o video bajo demanda) que básicamente es que pudieras ver lo que quisieras, cuando quisieras y desde donde quisieras. Bueno, con la salvedad de que en 2007 los móviles no tenían capacidad real para reproducir videos de calidad y las tablets no habían despegado de verdad, las que había eran casi prototipos de lo que acabaron siendo. Este fue un punto clave de la historia actual que vivimos. Sin el empuje de Netflix en este campo, ahora mismo es muy probable que la historia estuviera mucho menos avanzada de lo que esta. De todas formas en 2007 ninguno de los actores principales de este mercado se los tomó muy en serio, ¿ver películas y series por internet, quién pagaría por eso?. El caso es que poco a poco fueron dando los pasos correctos, cerrando acuerdos inteligentes de cesión de series para emitirlas en exclusiva y planificando crear su propio contenido original, que a la postre ha resultado determinante para entender el éxito que tiene ahora esta empresa. En 4 años ya empezaron una lenta expansión internacional que ha acabado por explotar en los últimos años con un despliegue nunca visto antes.

Volviendo a España y sus comienzos hay que entender que lo que ha logrado Netflix ha forzado al resto de competidores a adaptarse e incluso a lanzar sus propios servicios de VOD (termino que ha acabado sustituido por el de streaming para simplificar el concepto). Vii Digital y Canal Satélite Digital tras muchas etapas de lucha acabaron fusionándose en lo que ahora es Movistar+, de esto se podría hacer un capítulo entero porque esa guerra audiovisual tiene mucho que contar, pero eso es harina de otro costal. El caso es que la actual Movistar+ también se encontró con otros fuertes competidores por el reinado del cable. Una de ellas era Ono, que reunía a un conglomerado de pequeñas empresa cableras de diferentes comunidades autónomas. Esta fue comprada por Vodafone en 2015 pero hasta 2018 no se completó todo el proceso de absorción. Al formar parte de una compañía de telecomunicaciones al uso la empresa británica hizo lo mismo que ya estaba haciendo su principal competidora (Movistar) y ofreció la televisión por cable como parte de sus combinados de telefonía y servicios de internet. En esta coyuntura también hay que hablar de Orange, siendo esta la tercera gran empresa del sector que siguió una estrategia similar a las otras dos y empezó a ofrecer la televisión dentro de sus combinados de telefonía e internet. Asi todo el panorama audiovisual parecía un juego a tres donde los clientes irían pasando de una a otra empresa en función de las distintas tarifas de teléfono que uno encontrara mejor a su perfil y circunstancias. Y en cierto modo esto sigue siendo así puesto que hay una gran mayoría de población que tiene algún servicio de televisión por cable integrado en su cuota, use este servicio o no. Pero esta batalla por el mando de la tele, que se ha desplazado en parte hacia la guerra por nuestra tarifa telefónica, ha virado hacía un nuevo escenario: la televisión en streaming.


PRESENTE

Ahora mismo, a finales de 2019, estamos ante un mercado maduro en todos los sentidos. Las comunicaciones están listas para que podamos consumir video de alta calidad y resolución en cualquier lugar de España, más o menos porque aquí siempre se puede mejorar. Los dispositivos donde consumir dicho contenido ya están por todas partes y el entretenimiento ya ha dejado de estar en el salón de nuestras casa, frente a la televisión, para estar en cualquier habitación, en el metro o autobús, en el avión o de vacaciones en un hotel. De este apartado también habría que hablar en profundidad porque este hecho hace que el propio contenido en parte también haya cambiado adaptándose al tiempo del que disponemos y a la forma en la que nos distraemos. Y por último las ofertas de plataformas de video en streaming están por todas partes y ofrecen una cantidad y calidad de contenido que jamas hubiéramos soñado hace solo unos años.

Ante este panorama surgen siempre dudas sobre qué servicio es mejor y cual merece más la pena. También es bueno saber que detrás de cada compañía de streaming hay una estrategia marcada y definida por captar nuestra atención y nuestro dinero a través de una suscripción fiel mes a mes. Esto hace que la decisión de cual es mejor sea tremendamente subjetiva porque mientras unas compañías optan por crear mucho contenido original y exclusivo (el caso de Netflix, HBO o Apple) otras basan su fuerte en las licencias de contenidos de otros para captar nuestra atención a corto plazo. Pero hay una cosa que todas tienen claro, el contenido original es el que hará decantarse a un potencial cliente por una plataforma u otra. En este sentido también hay claras diferencias entre quienes quieren calidad frente a cantidad. Si al final del día nuestro tiempo para ver una serie o película es limitado se vuelve tremendamente relevante que lo que vayamos a elegir sea bueno y nos garantice entretenimiento desde el minuto 1. Aquí las estrategias pasan por dos caminos opuestos: o tienes gran cantidad de series y películas para que todo el mundo tenga algo que le guste ver ,pero a costa de perder calidad en gran cantidad de producciones. O tienes poco contenido, que dejará a mucha gente fuera por carecer de interés para ellos, pero a cambio cada serie, película o documental tenga mucha calidad y le guste casi al 100% de tus usuarios. Luego existe la variante de tener ambas cosas a la vez: mucho contenido muy variado y de mucha calidad. Esto, que sobre el papel parece el ideal para cualquier usuario y empresa, no lo es tanto por cuanto nos perderemos con facilidad entre semejante catálogo y podemos acabar viendo algo que, aunque sea de gran calidad, no se ajuste a nuestros gustos y perfil. Veamos quienes son los principales protagonistas de esta función actualmente y quienes más se van a sumar a la fiesta del streaming dentro de poco.


Netflix

Sin duda hablar de entretenimiento en streaming es hacerlo de Netflix. A lo ya dicho anteriormente sobre esta gran empresa hay que añadir que el punto central de su ADN es el cliente. Ellos han sabido como nadie anticiparse al futuro e incluso crear un nuevo sistema allá donde no lo había. Su forma de catalogar todo su contenido y su manera de creer en sí mismos (y en su función dentro de un sistema que consideraban caduco) es lo que ha hecho que el resto les mire, les copie e intente emular sus éxitos. Conocen a sus clientes y lo hacen desde dentro, analizando lo que vemos, cuando lo vemos y cuanto tiempo les dedicamos. Se paran a conocer nuestros gustos y preferencias para ofrecer a cada persona lo que más le puede gustar. En este sentido Netflix tiene unos algoritmos excelentes que nos redireccionan constantemente en la búsqueda por mantener nuestra atención. De igual forma su manera de hilar un episodio con otro sin que casi nos demos cuenta, su inteligencia al diseñar sus planes de expansión creando series originales en cada país al que van (para que nos identifiquemos con las tramas y los personajes) y su controlado plan de marketing de marca han hecho de ellos el referente del mercado. Individualizan la experiencia lo máximo posible y no dejan de innovar para llevar siempre la delantera, en un mercado que esta en constante evolución. Pero como era de esperar los competidores no se han quedado atrás y ya hace tiempo que han movido ficha para alcanzarles, y quién sabe, si hasta superarles el día de mañana.


HBO

Otro grande de este campo es Home Box Office, conocido como HBO a nivel mundial. Provienen del mundo de la televisión por cable estadounidense y su amplia experiencia en este campo les ha llevado a crear algunas de las grandes series de finales de los 90. Su fondo de catálogo les garantiza horas y horas de excelente contenido, en ciertos casos atemporal, que resulta básico para poder competir contra Netflix en cantidad y calidad. Además tienen una imagen de marca establecida desde hace muchos años que es sinónimo de calidad para los televidentes de medio mundo. Su salto al streaming era un paso lógico una vez se comprobó que el video por internet funcionaba y era rentable. De hecho esta siendo la salvación de la compañía en un momento en el que el dinero fluye con demasiada facilidad entre competidores y donde el cable ha perdido su relevancia en el principal mercado de HBO, el americano. Durante los últimos años han vivido un éxito sin igual gracias el fenómeno que ha supuesto la serie Juego de Tronos, cuyos récords serán muy difíciles de emular en el futuro dado lo fragmentado que está el consumo de video hoy en día. Ahora están en la encrucijada de encontrar una serie estandarte que pueda arrastrar a masas de indecisos hacia su plataforma. Buscan de mil y una maneras mantenerse a flote ante el serio embiste que se les viene encima con los nuevos actores que están a punto de entrar en acción: Disney y Apple. Su estrategia actual no parece clara porque a nivel empresarial son más vulnerables que nunca, y sus finanzas pueden empezar a flaquear si no mantienen sus cifras de suscriptores, cosa que parece imposible con lo que va a llegar al mercado. Ante esta situación no sería extraño que fuera absorbida a medio plazo por alguna de las grandes del sector, y aquí tanto Amazon como Netflix saldrían muy beneficiadas.


Amazon Prime Video

El tercer grande actualmente es Amazon Prime Video, rebautizado hace poco como Prime Video por diversos motivos de marketing y para diferenciar claramente entre los diferentes servicios que ofrece Amazon en la actualidad: video, música, nube, fotos… La estrategia de Prime Video esta pasando por inyectar sumas estratosféricas de dinero a su plataforma de video, lo cual no es problema para el mayor gigante de la venta online occidental, y crear una buena imagen de marca gracias a excelentes proyectos de contenido original que tienen en mente estrenar los próximos años. Si bien Prime Video ya tiene joyas en su catálogo actual, lo mejor sin duda está por venir. Su posicionamiento local viene a través de alianzas con creadores de contenido en cada país en el que se instala. Aquí en España tiene licencias de los grupos, Mediaset, Atresmedia y RTVE para incluir en su catálogo los títulos más relevantes de la ficción nacional. De esta forma ofrecen parte de contenido europeo, lo que ahora es obligatorio por una normativa de la UE que fuerza a los operadores de streaming extranejeros a apoyar las creaciones europeas frente a la avalancha de contenido americano. En el caso de Amazon su oferta es cada vez más interesante y quizás la que pasa más desapercibida ante el empuje mediatico de Netflix y HBO. Tienen cada vez más derechos de emisión de series “clásicas” como Friends o The Office y a la par están incluyendo grandes éxitos actuales como The Walking Dead o The Big Bang Theory entre otros. Pero sin duda sus apuestas de futuro son lo más interesante y lo que marcará la tendencia de los potenciales clientes a abonarse. Además tienen un as en la manga y es la negociación de derechos de emisión en directo de retransmisiones deportivas relevantes. Otro auténtico filón para captar clientes si consigues la competición clave (en el caso de España sería La Liga de futbol o la Champions League) y que da para otro artículo puesto que hay mucho que contar en este aspecto. De momento Prime Video está dando tímidos pasos y ya emite ciertos partidos de Futbol Americano en España y 20 partidos de la Premiere League en Reino Unido.


OTROS COMPETIDORES MENORES: FILMIN, RAKUTEN, MUBI, ETC.

Tampoco sería justo dejar de mencionar que ya existen otros competidores en el mercado del streaming nacional. Cada uno con su particular propuesta y enfoque y con sus puntos fuertes y débiles. Están ahí para completar una oferta global en la que todos podemos encontrar algo a nuestro gusto que nos lleve a suscribirnos, aunque sea por uno o dos meses.

Filmin

Una plataforma de cine puro y duro (aunque tengan también series dentro de su oferta) con los más variados géneros y títulos del mercado. Si Netflix, HBO o Prime Video se centran en captarnos con lo más popular y exitoso del mercado Filmin lo hace con el cine de autor, multicultural, clásicos imperecederos pero perdidos y una exquisita catalogación tremendamente personal y sugerente. No aspiran a ser los reyes de la fiesta pero si no estuvieran habría un gran vacío, y desde luego perderíamos la opción de abrir nuestra mente con el cine más íntimo y personal que se hace hoy en día. Su cuota es algo más baja que Netflix pero superior a HBO o Prime Video. En el tema del dinero cuantificar es complicado, si nos dan buenas horas de entretenimiento de calidad el precio lo considero bajo, si no usamos el servicio entonces el precio es carísimo. Cabe destacar que tienen un modelo diferente a las grandes del streaming porque nos permite también alquilar películas (o comprar bonos para alquilarlas más baratas) además de ver su catálogo principal. Esto les da la opción de ofrecer títulos más actuales que no podrían ofrecer en “abierto” a sus suscriptores y evita que se vayan a la competencia a alquilarlos.


Ratuken TV

Nacida como Wuaki en 2010 y absorbida por el grupo Rakuten en 2012 su propuesta es un híbrido entre un videoclub y una plataforma de contenido en streaming. Por un lado podemos alquilar películas y por otro podemos ver el contenido de su catálogo en abierto. Su estrategia fue buena mientras estaban solos en España, cuando las grandes aún no tenían presencia y eran la principal opción para ver cine o series en streaming. A raíz del nuevo escenario que se abrió con la enorme competencia actual su futuro se me antoja cuando menos difícil. Dado que pertenecen a un potente grupo japonés quizás puedan reconvertir su negocio en algo sostenible si encuentran un nicho concreto (como lo ha hecho Filmin con los cinéfilos) y se hacen fuertes en él.


Mubi

Otro competidor centrado en el cine y con una propuesta minoritaria pero con calado entre sus suscriptores. Fundada en 2007 como una red social para cinéfilos y que adoptó su actual nombre el 2010. Basan su oferta y su gancho en su oferta de cine independiente y de autor, en este sentido es similar a Filmin. Están en prácticamente en todo tipo de dispositivos: móviles, tablets, televisiones, consolas, etc. puesto que tienen aplicaciones para cada uso. En este sentido son más versátiles que su competencia directa aunque esto tampoco resulta relevante como antes puesto que hoy en día es más frecuente que el cliente se adapte a la plataforma dado que cada vez contamos con más aparatos con conexión a internet en el hogar.


Sky España

Es el intento de las cadenas británicas Sky por coger algo del pastel del streaming en España. Una plataforma híbrida entre tener televisión por cable (puesto que cuenta con canales convencionales para ver por internet) y el VOD de Netflix y compañia (puesto que ofrecen contenido a la carta para ver cuando queramos). Su baza es un precio bajo y la ausencia de permanencia, cosa que por otro lado es el estandar puesto que todas nos dan libertad para irnos cuando queramos. No hay mucho que decir de ellos salvo que están ahí y que tienen una oferta más por si queremos probar. Seguramente haya a quién le parezca la mejor opción pero yo no encuentro motivos para dedicarle ni una sola linea de texto más.


Movistar Plus Lite

Es el intento de Movistar por no perder clientes de su oferta de cable y ganar algunos a las grandes del sector. Amparada bajo el paraguas de Telefónica ofrece contenido a la carta tanto de cosecha propia, donde tiene su único punto fuerte, como contenidos de terceros para ampliar su catálogo. Tiene la ventaja de que sin permanencia ni ataduras a otros servicios nos permite ver contenidos originales de Movistar, no hace falta por tanto ser cliente de Movistar. Tiene a favor que van a crear contenido original muy interesante los próximos años. Tiene la garantía de que no van a dejar de apostar por estar ahí para plantar cara a las grandes del streaming mundial. Que tenga sentido o no contratar este servicio depende íntegramente de nuestra necesidades y de lo mucho o poco que su contenido original nos llame la atención. Seguramente seguirán ahí cuando otros caigan, lo que ya no es tan seguro es que mantengan este nuevo enfoque para los no clientes. Esto no deja de ser una prueba más de las muchas que llevan haciendo.


ATRESPlayer

Mismo concepto por parte del grupo Atresmedia. Ven como cada día los clientes siguen menos sus series, les prestan menos atención y pierden audiencia en sus canales convencionales. Así que se han propuesto al menos estar ahí, en el emergente y maduro mercado del streaming nacional. Su propuesta es la de ofrecer sin anuncios lo que vemos con anuncios por los canales del grupo. Además incluyen algunos extras dentro del pack en forma de series americanas. Su cuota es de las más bajas del mercado ya que son conscientes de que no pueden pedir más por algo que, si tuviera un precio más alto, sería difícil de justificar.

Y aunque estos no son los únicos si lo más relevantes y con mayor número de abonados. Entre todos se están repartiendo un pastel del que otros quieren un gran bocado.


FUTURO

Y llegados a este punto es bueno saber qué nos depara el futuro inmediato y a largo plazo. En un panorama con 3 grandes actores pelando codo a codo por nuestra suscripción mensual y con unos catálogo inmensos de buenos contenidos cabría pensar que no hay espacio para más contendientes. Pues nada más lejos de la realidad, otras dos de las mayores empresas del mundo tienen ya sus personales propuestas listas para salir a competir de tu a tu con estos tres grandes rivales. Hablamos de Apple con su servicio AppleTV+, y Disney con Disney+. Cada una tiene unos puntos fuertes muy interesantes que sin duda complementarán el panorama hasta hacerlo inabarcable hasta para el mayor de los fans de la televisión.

AppleTV+

Tienen un gran proyecto en marcha llamado AppleTV+. Su propuesta inicial es minimalista pero muy inteligente. Lanzarán al mercado su servicio el próximo 1 de Noviembre y lo harán a nivel mundial. Pero su catálogo será de tan solo unas pocas series, un documental y un par de programas infantiles. Algo así como una carta de presentación y una declaración de intenciones. Su estrategia es la de “regalar” el servicio durante 1 año a todos aquellos que compren algún producto multimedia (móvil, tablet u ordenador) de la marca. Pretenden fidelizar a sus compradores y a la par lanzar un mensaje: hemos llegado y nos vamos a quedar. La cantidad de dinero y esfuerzo que están invirtiendo (están creando hasta estudios de cine para crear su propio contenido) nos da pistas de por donde irán los próximos años. Ahora parten de 0 y prácticamente regalan la entrada a su espectáculo pero el día de mañana serán un importante rival al que tener en cuenta. Y lo harán con un contenido 100% suyo, en propiedad y del que no tendrán que preocuparse por temas de licencias o exclusividad. Solo una compañia como Apple (con toda su riqueza monetaria y empresarial) puede empezar desde cero y crear un mundo a su alrededor sin depender de nadie.


Disney+

Serán los últimos en llegar este 2019 (porque para años sucesivos hay otras propuestas por llegar al mercado por parte de Warner entre otros) pero lo harán por la puerta grande. Como no podía ser de otra forma Disney llega con un catálogo absolutamente desmesurado, fruto de décadas de trabajos maravillosos en la pequeña y gran pantalla. Llega con una de las imágenes de marca más reconocidas del planeta y llega a un terreno que conoce perfectamente, el del entretenimiento, donde reinan a muchos niveles. Su estrategia es la de ofrecer de todo para todos a un precio de derribo frente a su competencia directa. Tienen las mayores y más rentables franquicias del mundo del cine: películas Disney, Pixar, Star Wars, Marvel. Han adquirido FOX con todo su catálogo y lo han incluido en su oferta de Disney+ (todo el conentido de canales como National Geographic, series como Los Simpsons, Futurama, etc.), tienen un catálogo interminable por parte de sus canales convencionales de cable (Disney Junior, Disney XD, Disney Channel, etc.) y tienen todo su cine clásico y moderno. Su oferta de entrada es la más grande que jamás se ha visto y entre todo lo que ofrecen es casi imposible no encontrar algo de nuestro gusto. Disney ya no solo es para niños y adolescentes, los mayores tienen mucho donde elegir en esta nueva plataforma de streaming. Pero lo más chocante y relevante es el precio que le han puesto a semejante oferta, tan solo 6.99 dolares que serán 6.99 € cuando el servicio esté disponible en España. Su lanzamiento oficial es el 12 de Noviembre en Estados Unidos, Canadá y Holanda para llegar el día 19 a Australia y Nueva Zelanda. Si se cumplen los planes de expansión podremos disfrutarlo en España en el primer trimestre de 2020 y durante ese año llegará al resto de Europa y a gran parte del resto del mundo.


Conclusiones

Este tema da para mucho análisis. No solo por la historia que hay detrás y todo lo que ya se puede decir sobre el streaming, sino por todo lo que está aún por suceder. Si bien el mercado ha madurado gracias a excelentes ideas y grandes propuestas aun quedan muchas cosas por pasar en los 2 o 3 próximos años. Cuando todos los actores de esta función tengan sus catálogos propios totalmente expandidos, cuando el número de suscriptores haga rentable las mejores ofertas (en esto Netflix ya tiene un problema entre manos a pesar de ser el rey de la fiesta) y cuando los clientes se adapten a consumir únicamente contenido televisivo por internet, entonces tendremos el escenario real que perdurará durante mucho tiempo. Digo esto porque en los últimos años ha quedado demostrado que las cosas cambian muy rápido y que si no te adaptas al cambio te quedas fuera de juego.

Habrá que revisar este tema dentro de un tiempo y actualizar la historia con los siguientes capítulos que van a llegar. Seguramente hablemos entonces de cómo el cine se tuvo que adaptar al streaming antes de sucumbir a la acuciante crísis que lleva viviendo los últimos años. La tecnología nos obliga a cambiar, a adaptarnos y nos empuja en nuevas direcciones constantemente.

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