Economía

GM y Toyota han demostrado estar en desventaja en la transición a los vehículos eléctricos

Créditos TecnoAp21

GM se arriesga en la era eléctrica con una estrategia financiera controvertida.

General Motors (GM) podría estar hipotecando su futuro en la transición a vehículos eléctricos (EV). La semana pasada, la automotriz anunció que aumentaría su dividendo y recompraría acciones por valor de 10 mil millones de dólares, lo que efectivamente eliminaría la renta neta de este año y algo más. Esta medida complació a los accionistas, con las acciones de GM cotizando alrededor de un 10% más alto que antes de los movimientos financieros. Sin embargo, esta alegría de los accionistas puede ser efímera.

Las ganancias de las ventas de vehículos de combustibles fósiles están destinadas a financiar la transición a los EV, según dijo el presidente de GM, Mark Reuss, el año pasado. Esto ya no parece ser el caso, en parte porque la compañía está desesperada por impulsar el precio de sus acciones, que es el mismo que hace cinco años. La directora ejecutiva, Mary Barra, probablemente piense que el mercado está siendo injusto, dado que la compañía ha sido rentable durante más de una década, con algunas excepciones en algunos trimestres. Las recompras de acciones son sin duda un ardid para sacar a GM de su estancamiento.

Cualquier impulso que las recompras den al precio de las acciones solo encubrirá la probable razón por la cual los accionistas son tibios con GM: la compañía carece de la capacidad para ejecutar sus planes.

Contexto de GM y Toyota en la industria automotriz en 2023.

General Motors ha iniciado el 2023 con un liderazgo destacado en la producción y exportación de vehículos ligeros en México. En febrero de 2023, GM ensambló 67,749 unidades, un incremento del 3.5% en comparación con el mismo mes del año anterior. Representó el 22% del total de unidades producidas por la industria automotriz en ese periodo. Además, GM encabezó la exportación de vehículos ligeros, enviando 50,721 automóviles al mercado exterior, lo que supone un aumento anual del 2%. Este rendimiento coloca a GM en una posición sólida en la industria automotriz, a pesar de los desafíos que enfrenta en la transición hacia vehículos eléctricos.

Toyota: estableciendo nuevos récords de producción global.

Por otro lado, Toyota, el gigante automotriz de origen japonés, tiene expectativas muy positivas para 2023. La compañía proyecta producir 10.6 millones de unidades a nivel global, superando su propio récord establecido en 2019. A pesar de los desafíos, como la escasez de semiconductores y la pandemia de COVID-19, Toyota anticipa mantener una tendencia positiva en su producción. En 2023, la compañía espera producir hasta 9.54 millones de vehículos, incluso si persisten los problemas de abastecimiento. Toyota cuenta con 67 plantas de manufactura en todo el mundo, incluyendo dos en México, donde se espera que produzca entre 305,000 y 320,000 unidades. Estas plantas mexicanas contribuyen aproximadamente con el 3.03% de la producción mundial de Toyota.

Implicaciones para el futuro.

Mientras GM y Toyota enfrentan desafíos distintos, ambos gigantes automotrices están en una encrucijada crucial. GM está implementando estrategias financieras arriesgadas en un intento de mantener su valor en el mercado y financiar la transición a EV, mientras que Toyota continúa expandiendo su producción a nivel mundial, superando obstáculos y estableciendo nuevos récords. Ambas compañías representan la dinámica y la adaptabilidad necesarias en la industria automotriz, especialmente en una era que demanda una transición rápida hacia la sostenibilidad y la innovación tecnológica.


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