La Comisión Europea activa la Ley de Servicios Digitales para analizar el funcionamiento de la plataforma. El foco se centra en la venta de artículos ilícitos y en mecanismos que podrían fomentar un uso compulsivo.
La operación consolida la ambición de la firma francesa de convertirse en un actor europeo de IA de pila completa. La compra se enmarca en su apuesta por desarrollar infraestructura propia en Europa frente a competidores estadounidenses.
Curious Refuge se consolida como centro global de formación en producción audiovisual con IA. Más de 10.000 profesionales del sector han pasado por sus cursos para adaptarse a la transformación tecnológica de la industria.