Microsoft ha decidido alquilar una infraestructura tecnológica en Texas que inicialmente estaba destinada a Oracle y OpenAI. El proyecto, con una elevada capacidad energética, vuelve a cobrar relevancia en el contexto de la expansión de la inteligencia artificial. La operación se produce tras la salida de las empresas implicadas en su desarrollo original.
La compañía anticipa un crecimiento del 103 % en su negocio de servidores optimizados para inteligencia artificial. El anuncio impulsa sus acciones un 10 % y refuerza el protagonismo del centro de datos en la nueva economía digital.
La alianza plurianual refuerza la carrera por asegurar capacidad de cómputo avanzada. Meta diversifica proveedores mientras Google impulsa sus TPU como alternativa estratégica a Nvidia.
El fabricante de semiconductores asegura un contrato estratégico que incluye sus actuales chips Blackwell y los futuros Rubin, así como sus procesadores Grace y Vera. El acuerdo refuerza la carrera por el control de la infraestructura global de inteligencia artificial.
La empresa de Sam Altman busca que el crédito de inversión se extienda a servidores, redes eléctricas y materiales estratégicos para acelerar la infraestructura de inteligencia artificial en Estados Unidos. La propuesta forma parte de una ofensiva para asegurar apoyo gubernamental a su expansión masiva.
El gigante tecnológico refuerza su infraestructura con chips avanzados de Nvidia en medio de la creciente escasez de potencia informática. El pacto con IREN permitirá a Microsoft ampliar su capacidad sin construir nuevos centros de datos.
El gigante chino refuerza su estrategia en inteligencia artificial con el lanzamiento de su modelo de lenguaje más grande hasta la fecha. Qwen3-Max destaca en generación de código y en capacidades de agentes autónomos, marcando un paso más en la carrera tecnológica global.