La próxima generación de ordenadores con Windows podría estar a punto de llegar. Nvidia y Microsoft presentarán nuevos equipos que utilizarán procesadores diseñados por Nvidia basados en arquitectura Arm, una apuesta con la que ambas compañías buscan redefinir el futuro del ordenador personal y potenciar las funciones de inteligencia artificial local.
Nvidia considera que China seguirá siendo una pieza clave dentro del crecimiento futuro del mercado de procesadores para inteligencia artificial. La compañía prevé una fuerte expansión de la demanda de CPUs impulsada por la evolución de la IA autónoma. El contexto llega además en plena tensión tecnológica entre Estados Unidos y China.
Apple e Intel habrían alcanzado un acuerdo preliminar para la fabricación de chips destinados a futuros dispositivos de la compañía de Cupertino. La operación supondría un importante impulso para Intel y para la estrategia industrial estadounidense en semiconductores. El movimiento también refleja la necesidad de diversificar la producción tecnológica global.
Arm ha presentado su nuevo procesador orientado a inteligencia artificial, marcando un cambio en su modelo de negocio. La compañía espera que este desarrollo genere miles de millones en ingresos en los próximos años. El anuncio refuerza su posicionamiento en el creciente mercado de la IA avanzada.