La startup estadounidense OpenEvidence ha cerrado una nueva ronda de financiación que eleva su valoración a 12.000 millones de dólares, en un contexto de creciente adopción de inteligencia artificial en el ámbito clínico. La operación refuerza el interés inversor por soluciones de IA aplicadas directamente a la toma de decisiones médicas.
OpenAI está explorando la posibilidad de desarrollar productos de salud para el consumidor, incluyendo un asistente médico personal basado en inteligencia artificial, según adelantó Business Insider. Con esta iniciativa, la compañía creadora de ChatGPT busca ampliar su campo de actuación más allá de las aplicaciones tradicionales de IA generativa, acercándose a un sector en el que otras grandes tecnológicas han tropezado en el pasado: la salud digital.
El Consejo de Ministros de España ha aprobado una inversión de 110 millones de euros para el desarrollo de la atención digital personalizada en el sector salud. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para avanzar hacia un modelo de atención proactivo e individualizado.