Off topic

Proceso creativo en diseño de Videojuegos

La mutación de las ideas. Los cambios de rumbo y la crónica de los proyectos mutantes.

Cuando se habla de proceso creativo es difícil concretar
mucho. Aunque es cierto que hay varios métodos para “el fluir
de las ideas” y su posterior desarrollo, en realidad, y por lo que
he podido ver, cada persona tiene interiorizado un método
propio. Una forma especial y única de crear; una forma de
pensar y discurrir para llegar al resultado deseado, que muchas
veces incluso se escapa al propio conocimiento del creador, al
conocimiento de sí mismo, de sus habilidades y sus
particularidades. Esto es tan cierto en la creatividad como en
muchas otras áreas, pero creo que ninguna en tan alto grado, y
es que a la hora de crear: “cada maestrillo tiene su librillo”.

Para empezar, no quiero que nadie piense que vengo aquí, con
mis líneas de texto, a dar lecciones sobre el tema. Nada más
lejos de la realidad. No soy ningún gurú del proceso creativo ni
tampoco ningún experto altamente formado en las últimas
teorías mega innovadoras del siglo XXI. Por eso, hablaré sobre
mi propio proceso creativo. Sobre mi forma de entender y
desarrollar las ideas que fluyen en mí y que a veces aprovecho y
otras no. Pues la realidad es que muchas veces dejamos escapar
lo que podría haber culminado en un gran trabajo, ya sea
artístico, o tecnológico.


Lo primero que os diré es que soy desarrollador independiente
de videojuegos:


-¡Que Guay!
-si, a veces… 🙂

Un profesor de programación me habló del símil del cubo de Rubik a la hora de elaborar un Videojuego. No se puede hacer cada cara por separado porque acabarás teniendo que deshacer el trabajo ya hecho. Lo veo muy acertado. Es importante tener una visión global de tu proyecto. Desarrollar y definir bien tu idea es el rumbo que debes tomar.

Además del mundo del desarrollo informático, le pego a otros
palos como el dibujo, la pintura, la música, la escritura, el
modelado en 3D, también hago maquetas, planos de
interiorismo, decoración, fotografía… Vamos, un todo terreno.

Volviendo al tema del artículo, os puedo contar mucho sobre
cómo enfoco yo la “retención de ideas” y su puesta en marcha.
El primer punto importante que quiero transmitiros es que no en todas las disciplinas aplico la misma fórmula. Cada proyecto
tiene su esencia propia, cada disciplina su propio paradigma.
Y como no quiero aburriros me centraré en mi profesión real
en la que tengo que filtrar, acumular y desarrollar multitud de
ideas que pueden o no llegar a buen puerto.
Mi primer consejo es que siempre es buena idea tener una
libreta a mano. Yo paso muchas horas en casa, lo cual me lo
pone fácil, porque la realidad es que nunca me ha gustado salir
a la calle con muchos cachivaches y si se me ocurre algo fuera
de casa procuro apuntarlo en una nota en el móvil. Yo trabajo
sobretodo con entorno Windows y Android, aunque para
ciertas cosas uso Mac. Hay multitud de apps en cualquier
ecosistema tecnológico para la toma de notas como pueden ser
Evernote, OneNote, etc… Cuando llegues a casa estará en tu
PC perfectamente sincronizado. Ventajas de la nube, como
seguro que sabéis.

Es importante (al menos para mí) apuntar la idea original tal
cual nos ha venido a la cabeza, porque muchas veces volverás a
ella en el desarrollo. A veces son cuatro garabatos, a veces dos
frases, o un título sugerente… una gota de pensamiento que
habrá que hacer crecer. Una semilla en un papel.
Yo, si tengo tiempo, procuro regar esa semilla inmediatamente
y aportar en ese primer apunte todos los datos que me vienen a
la cabeza sobre la idea. Esto suele aportar a veces muchas
tonterías y otra veces esconde la clave de un producto potente y
original.
Desarrollar en el mismo momento de la ocurrencia cuantas
más cosas mejor, te ayudará en el futuro a ver por qué te
pareció algo importante, algo novedoso o algo que en lo que
valía la pena trabajar. Porque cuando crees que un proyecto
merece ser hecho realidad tienes que contar con muchas horas,
días y meses hasta culminarlo. Y eso puede ser frustrante a
veces. Es un largo proceso de trabajo y muchas veces releo la
idea original, la esencia del proyecto, lo que me movió a hacer
ese y no otro. Te dará seguridad.


Es muy cierto, también, que tendrás dudas siempre:


-¿pero esto se va a vender?
-Pues… eso espero… ¿no?

Meses de trabajo pueden culminar en un fracaso cuando lo subas a las estanterías online de Apps y Juegos

En el caso del desarrollo de pequeños (y no tan pequeños)
videojuegos, cuando trabajas tú solo en el proyecto, tendrás que
confiar en gente cercana que te juzgará a veces de forma cruel, y
otras veces te alagarán de forma sospechosamente zalamera…
pues lo importante cuando llevas meses trabajando en algo es
acabar el proyecto; terminarlo, y con el mejor resultado posible,
por supuesto. Pero es fácil venirse abajo en el proceso cuando
hay cosas que no funcionan bien en la jugabilidad, en el arte, o
cosas que no están muy claras desde el principio y que tarde o
temprano tendrás que definir. Las horas de trabajo valen
dinero. Y al final se trata de vender productos y ganarse la vida.


Y aquí es donde viene la realidad en el desarrollo de la idea
original. Y es que la idea original “Muta”. Sí. “Muta”. Es triste
pero pasará por varios estados de deformación casi seguro.
Pocas veces o ninguna creo haber respetado la esencia “pura”
de la primera ocurrencia. Y es que muchas veces no tenemos
claro al principio que lo que nos puede parecer genial en un
momento dado, te puede parecer horrendo meses después. O
directamente puede que sea irrealizable desde el punto de vista
de un autónomo sin mas ayuda que sus dos manitas y al que le
gustaría en muchas ocasiones tener un equipo con el que
compartir su carga. (¿no? ).Y sus beneficios… (¡ah, cierto!)…
pero esto es de otro tema.
En mi caso, creo que jamás he desarrollado o trabajado sin
cambiar cosas sobre la marcha, porque veo que funcionan
mejor de esta manera que de aquella. La realidad muchas veces
te sacude de la pechera y te pone en el sitio ya sea por
productividad y rentabilidad del trabajo o ya sea porque la idea
tiene flecos y agujeros que tienes que ir tapando según los vas
detectando, y reza para que estos “remiendos” no te retrasen
mucho en tus planes de salir al mercado.

Pero ¡ojo!, que no os lo he contado todo. Hay un paso
intermedio entre “la Idea” (como clave y base de todo) y el
desarrollo y pulimento posterior. Un paso imprescindible y
absolutamente necesario para minimizar las mutaciones de tu
videojuego en medio del desarrollo.


-El documento de diseño… ¿Habrás hecho un documento de
diseño?, ¿no? ¿¿¿¿QUE NO??? ¿¿¿Qué no sabes lo que es???


Bueno, según muchos desarrolladores: El Santo Grial, la hoja
de ruta de tu proyecto. Lo que debes elaborar antes de sentarte
a dibujar, modelar o programar nada. La mejor definición de cómo será tu videojuego plasmada en unos folios sagrados, con
sus mecánicas básicas, su estilo de arte, su género concreto, su
objetivo, su historia… su todo. Realmente algo imprescindible
para el diseñador de videojuegos. Y claro, absolutamente
necesario y obligatorio cuando se trata de equipos de trabajo en
los que hay muchas y distintas personas trabajando en algo que
luego tendrá que concurrir en un producto totalmente
coherente y bien terminado. Es así.


-¿Y se desarrolla eso y ya está?
-Pues no.

“Mutágeno inyectable para ideas en desarrollo”

Después haces un prototipo muy básico y ves que,
lamentablemente, fallan cosas… que sí… pero que no. Que hay
cosas que parecía que iban a ser divertidas y no lo son tanto, y
otras que no te parecían brillantes funcionan bien. Y es
entonces, (sí amigos), entonces tienes que meterle el mutágeno
al documento de diseño, otra vez… y el pobre documento de
diseño muchas veces acaba un tanto desconocido de su forma
original. En mi caso, escribo directamente sobre él. ¿Conocéis
los cuadernos escaneables y borrables? A mí me ayudan mucho
a no acumular papeles y trabajar rápido en las ideas y sus
desarrollos. En mi caso trabajo con un RocketBook, pero hay
otros. Escribes, reescribes, borras, escribes otra vez. Entonces
lo escaneas y a la nube bien guardadito. Cuando crees tener
escaneada la versión definitiva le pasas un paño húmedo a todo
y ya tienes cuaderno nuevo, listo para el siguiente proyecto, o
listo como apoyo físico para la toma de notas, que seguro que te
será de mucha ayuda en tu trabajo diario. Lo siento por mi lado
tecnológico pero mi lado artístico sigue recurriendo al papel y
al boli. El punto intermedio en mi caso es el RocketBook. Creo
que deberíais conocerlo ya que es una tecnología muy útil y con
mucha proyección por su sencillez y su concepto tan sostenible
y ecológico. Ahí lo dejo.

Cuaderno RocketBook, con su paño para borrar las hojas y un boligrafo especifico.


Y así, tan poco a poco, y tan rodeado de ese pequeño caos
controlado que tienen los creadores, el proyecto va cogiendo la
forma correcta y lo que nació como unos garabatos en un
cuaderno, como un par de líneas de texto, o como un título
sugerente, acaba en un pequeño hijo que debes echar a rodar al
mundo y esperar que si no tiene el éxito que seguro que se
merece, al menos la gente lo acepte y tenga una vida digna y
larga. Que eso, en tecnología, ya es mucho.

Categorías:Off topic

Tagged as: , , ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s