Noticias

La red 5G: unos la temen y otros confían en que lo cambiara todo.¿Qué podemos esperar?

Photo by Miguel u00c1. Padriu00f1u00e1n on Pexels.com

Las especulaciones han hecho florecer innumerables teorías sobre sus efectos sobre la salud y su posible impacto en nuestras vidas.

El 5G ha sido una de las palabras de moda más importantes en el mundo tecnológico en los últimos años. Se concibe como la próxima generación para la tecnología movil y basa su fuerte en velocidades mucho más rápidas y latencias más bajas. Esto promete cambiarlo todo, desde el móvil a la conectividad en el hogar, pasando por campos tan dispares como la automoción (coches sin conductor) a la cirugía remota a través de realidad aumentada. Pero también ha habido mucha mala información, y muchos rumores y teorías de conspiración extrañas.

Entonces: ¿en qué consiste exactamente el 5G?. Bueno, quizás lo primero sea ver de donde viene, como su nombre lo indica, es la quinta generación de la tecnología para dispositivos móviles. Las primeras en llegar fueron las redes 1G, desplegadas en ciertas zonas geográficas de Occidente allá por los años 80. Después vino la época de las redes 2G, que agregaron datos básicos para cosas como mensajes SMS. Esto se expandió y alcanzó su máximo potencial con la entrada del 3G, a principios de siglo, que vino acompañado y potenciado por el auge de los primeros smartphones. Incluso Apple llamó a uno de sus primeros iPhone, 3G, para destacar que la red era capaz de traernos la productividad a la palma de la mano. Y por fin llegamos a la red 4G LTE, que nuestros teléfonos usan actualmente. Ha sido la consecuencia natural de la evolución de sus antecesoras y ofrece un Internet móvil verdaderamente rápido. Esta nueva iteración hizo posible el éxito de una amplia gama de aplicaciones, potenció el uso de las redes sociales, y generó el entorno óptimo para la creación de los servicios de transmisión de audio y vídeo (Netflix, Spotify o HBO le deben mucho). Hasta aquí todo han sido sucesivas mejoras y aumentos de velocidad y capacidad.

Por qué el 5G puede cambiarlo todo

La red 5G promete llevar las cosas un paso más allá, con velocidades y latencias mucho más rápidas que podrían poner las redes móviles a la par con la conectividad del Wi-Fi doméstico. Aunque tecnológicamente es en gran medida una evolución de nuestra tecnología celular actual, hay muchas esperanzas en que revolucione el mundo en muchos campos. Estas expectativas vienen de los estudios previos sobre la capacidad del 5G para cambiar las reglas allí donde las redes previas no podían ni siquiera acercarse. Pero no es solo una cuestión de velocidad, sino también de capacidad. La posibilidad de que en el aire haya tal cantidad de datos fluyendo a velocidades nunca vistas, abre las puertas al mundo interconectado con el que muchos soñaban hace décadas y que ahora es por fin factible técnicamente.

Los coches autónomos, los electrodomésticos conectados, la interacción entre dispositivos y la implantación de chips capaces de emitir y recibir señal para la red 5G son la base del cambio. Uno que llegará progresivamente, puesto que tanto fabricantes de hardware como empresas de telecomunicaciones tendrán que explorarse mutuamente para que los usuarios adaptemos rápidamente esta nueva tecnología. Para ello es también importante entender en qué consiste el 5G y donde reside su fuerza.

Los tres enfoques diferentes de 5G hacen que los cambios graduales que queremos ver sean realmente claros. Las redes de banda baja, por ejemplo, se encuentran en las bandas de 600MHz y 850MHz, las mismas áreas de espectro que el LTE existente, pero dependen de nuevas tecnologías de transmisión como los conjuntos de antenas MIMO y la agregación de portadoras para aumentar las velocidades más allá de lo que LTE puede ofrecer. El 5G de banda media en 2.5GHz va más allá en el espectro, ofreciendo más ancho de banda e incluso velocidades más rápidas que el 5G de banda baja, pero esta más limitado cuando se trata de cobertura. Por último está el espectro de ondas milimétricas de gran ancho de banda. Las ondas de radio aquí tienen longitudes de onda de entre diez y un milímetro, de ahí el nombre, pero ofrecen drásticamente más ancho de banda para velocidades 5G realmente rápidas. El problema es que esas pequeñas ondas de radio son particularmente malas para pasar a través de objetos, ese handicap tiene mucho peso en el día a día.

Las opciones con las que se puede desplegar el 5G hacen de esta tecnología algo muy versátil y adaptable a cada dispositivo. Pero también han abierto un debate sobre su posible impacto en la salud. Motivo por el que mucha gente se opone a su despliegue mundial, algo que en ciertos casos puede ralentizar su implantación en ciertas áreas. El principal motivo de queja, duda y escepticismo viene ante el desconocimiento de los efectos de la radiación sobre las personas.

Radicación, salud, y redes móviles, el eterno debate.

Esto ha despertado una de las preguntas más importante entre los escépticos: ¿es peligroso el 5G, o cualquier radiación inalámbrica? En resumen, no. Hay muchos otros buenos recursos que pueden entrar en esto con mucho más detalle, pero casi todas la evidencia científica que tenemos (junto con la Administración de Alimentos y Medicamentos, el Instituto Nacional del Cáncer y la Sociedad Estadounidense del Cáncer) están de acuerdo en que la radiación del teléfono móvil no representa una amenaza para los humanos. Esto se debe a que, fundamentalmente, las ondas de radio del 5G están en la misma porción del espectro electromagnético que el resto de los datos móviles, que están formados por radiación no ionizante. Eso significa que todo carece de la energía necesaria para eliminar los electrones de los átomos y degradar las células, el tipo de daño que la radiación dañina puede causar en el espectro.

Los científicos ni siquiera pueden pensar en una razón plausible de cómo la radiación del teléfono móvil podría causar cáncer, ya que físicamente carece de la cantidad de energía que causa los tipos de daño celular dañino que las personas tienden a asociar con la palabra “radiación”.

Y el 5G, como se estableció anteriormente, está en la misma categoría de radiación que la tecnología de teléfonos celulares que ya estamos usando. No está ni remotamente cerca del nivel de energía necesario para causar un daño celular.

Categorías:Noticias

Tagged as: , ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s