Economía

Empresas taiwanesas preparan 20.000 millones de dólares en nuevas inversiones tecnológicas en Estados Unidos

Técnicos trabajan en una línea de fabricación de semiconductores dentro de una sala limpia

La demanda de semiconductores y sistemas para inteligencia artificial impulsa una nueva expansión industrial que se sumará a los grandes proyectos anunciados por TSMC

Varias empresas tecnológicas taiwanesas preparan inversiones adicionales por un valor conjunto aproximado de 20.000 millones de dólares en Estados Unidos. Los proyectos estarán impulsados principalmente por el crecimiento de la demanda de semiconductores y componentes destinados a aplicaciones de inteligencia artificial.

El ministro de Economía de Taiwán, Kung Ming-hsin, anunció la estimación durante la apertura del pabellón estadounidense en la feria SEMICON celebrada en Taipéi. El responsable no identificó a las empresas participantes ni detalló el calendario previsto para las inversiones, por lo que la cifra representa por ahora una planificación agregada y no una relación definitiva de fábricas aprobadas.

El cálculo procede de una evaluación realizada por el Ministerio de Economía taiwanés después de la participación del territorio en la cumbre SelectUSA Investment Summit del pasado mes de mayo. El estudio analizó qué compañías, al margen de TSMC, podrían ampliar su presencia industrial en Estados Unidos.

Una inversión independiente de los proyectos de TSMC

Los 20.000 millones de dólares anunciados no corresponden a una nueva inversión exclusiva de TSMC. La mayor fundición de semiconductores del mundo mantiene su propio programa de expansión en Arizona, que ha adquirido unas dimensiones considerablemente superiores.

TSMC anunció en julio otros 100.000 millones de dólares para sus operaciones estadounidenses, elevando hasta 265.000 millones el volumen total de inversión previsto en el estado. Su estrategia incluye nuevas fábricas de chips, instalaciones de encapsulado avanzado y centros relacionados con la investigación y el desarrollo.

La llegada de otras compañías taiwanesas puede contribuir a formar alrededor de estas plantas un ecosistema industrial más completo. La fabricación de semiconductores depende de proveedores especializados en obleas, materiales químicos, maquinaria, encapsulado, pruebas y numerosos servicios técnicos que deben coordinarse con gran precisión.

Estados Unidos busca reforzar su producción nacional

Estados Unidos lleva varios años intentando reducir su dependencia de las fábricas asiáticas para obtener componentes considerados esenciales. La escasez de chips registrada durante la pandemia mostró cómo una interrupción localizada podía afectar simultáneamente a fabricantes de automóviles, ordenadores, electrodomésticos y equipos de telecomunicaciones.

La Ley CHIPS estadounidense estableció ayudas e incentivos para atraer nuevas fábricas y fortalecer la cadena de suministro nacional. Un representante del Departamento de Comercio recibió favorablemente el anuncio taiwanés y señaló que estos proyectos pueden aumentar la seguridad, capacidad de innovación y resistencia del sector electrónico estadounidense.

El traslado de una parte de la producción no supone que Taiwán vaya a perder su papel central. El territorio conserva una gran concentración de conocimiento técnico, proveedores, personal especializado e instalaciones avanzadas difícil de reproducir a corto plazo.

Una cadena tecnológica cada vez más distribuida

La expansión internacional responde tanto al aumento de la demanda como al interés por distribuir geográficamente la fabricación. Los chips avanzados se han convertido en componentes estratégicos para centros de datos, sistemas de comunicación, vehículos, dispositivos electrónicos y servicios basados en inteligencia artificial.

Construir nuevas plantas en Estados Unidos puede acercar la producción a algunos de sus principales clientes, aunque también implica afrontar costes laborales, energéticos y operativos diferentes. Las compañías deberán formar trabajadores, trasladar conocimiento técnico y garantizar el suministro continuo de materiales especializados.

Las nuevas inversiones reflejan una transformación progresiva de la industria de los semiconductores. El sector continúa teniendo su principal núcleo productivo en Asia, pero Estados Unidos intenta recuperar capacidad industrial mientras las empresas taiwanesas buscan ampliar mercados, responder a sus clientes y reducir los riesgos derivados de concentrar la fabricación en una sola región.

La información ha sido publicada por Reuters. También puede consultarse la estrategia de internacionalización del Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán.


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