Energía

Google y Cathay Pacific utilizan IA para reducir el impacto climático de las estelas de los aviones

Avión comercial que modifica ligeramente su trayectoria para evitar una estela de condensación persistente

Una tecnología que actúa antes de que aparezcan las estelas

Google y Cathay Pacific han ampliado las pruebas de un sistema basado en inteligencia artificial que permite anticipar las zonas de la atmósfera en las que existe una mayor probabilidad de que los aviones formen estelas de condensación persistentes. La herramienta combina modelos de predicción meteorológica y análisis de datos para proporcionar a los equipos de vuelo información útil antes del despegue y facilitar, cuando las condiciones lo permiten, pequeñas modificaciones de altitud.

La iniciativa comenzó a finales de 2025 y ya se ha aplicado en más de 80 vuelos de la aerolínea asiática. Según los resultados iniciales divulgados por ambas compañías, las rutas que siguieron las recomendaciones del sistema lograron una reducción estimada cercana al 40 % en el efecto de calentamiento asociado a estas estelas. Cathay Pacific se convierte así en la primera aerolínea comercial de Asia-Pacífico que colabora con Google en este ámbito y en la primera del mundo que prueba la evitación de estelas en vuelos de muy larga distancia.

Por qué una línea blanca puede influir en el clima

Las estelas de condensación se forman cuando los aviones atraviesan regiones muy frías y húmedas a gran altitud. El vapor de agua se condensa alrededor de las partículas emitidas por los motores y genera cristales de hielo, que pueden permanecer en la atmósfera y extenderse hasta formar nubes artificiales. Algunas desaparecen con rapidez, pero otras retienen parte del calor que debería escapar hacia el espacio y contribuyen al calentamiento climático.

Evitar las áreas más propensas a producir estas estelas no exige necesariamente cambiar de ruta de manera considerable. El sistema identifica con antelación las capas atmosféricas de mayor riesgo y propone ajustes limitados en la altitud de vuelo. Google señala que estas modificaciones se integran en la planificación y no deberían afectar a la seguridad de la operación ni a la experiencia de los pasajeros. La ampliación de las pruebas permitirá comprobar su utilidad en las condiciones meteorológicas y operativas propias de la región Asia-Pacífico.

La inteligencia artificial busca aplicaciones ambientales concretas

El proyecto forma parte de una línea de investigación más amplia con la que Google intenta trasladar sus modelos predictivos a las operaciones aéreas habituales. En marzo de 2026, una prueba realizada con American Airlines sobre 2.400 vuelos transatlánticos observó una disminución del 62 % en la formación de estelas entre los vuelos que pudieron seguir las rutas alternativas previstas, sin detectar una diferencia estadísticamente significativa en el consumo de combustible.

Los nuevos ensayos servirán para reunir datos sobre trayectos más largos y diferentes regiones atmosféricas. El objetivo es determinar si el sistema puede convertirse en una medida escalable y económicamente viable para reducir parte del impacto climático de la aviación con los aviones y las infraestructuras ya disponibles. Los detalles de la ampliación han sido publicados por Reuters y por el blog de investigación de Google.


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